Apesar de algunos “brotes verdes” que había mostrado la economía en sectores puntuales, la industria y la construcción se desplomaron en junio con caídas interanuales de 20,1% y 35,2%, respectivamente. En ambos casos, el derrumbe semestral solo es comparable con el período de confinamiento durante la pandemia de coronavirus.
Los datos de dos rubros de gran sensibilidad en materia de producción y trabajo echan por tierra los análisis del Gobierno que sostienen que el piso de la recesión se tocó en marzo y abril. Si bien segmentos como el agro y la minería experimentaron un crecimiento en los últimos meses, el panorama es heterogéneo y la actividad industrial y constructora no termina de rebotar.
La industria no encuentra piso
El índice de producción industrial manufacturero (IPI manufacturero) publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) arrojó que el acumulado de enero-junio de 2024 presenta una disminución de 16,1% respecto a igual período de 2023.
En cuanto a la dinámica mensual desestacionalizada de la industria, que es mirada muy de cerca por el Gobierno y economistas privados, también exhibió una variación negativa de 1,6% respecto mayo. Esta estadística refleja una fórmula que elimina la estacionalidad de la ecuación para obtener un resultado más fidedigno y mostró un resultado adverso por cuarto mes al hilo.
A lo largo de junio, las 16 divisiones de la industria manufacturera presentaron caídas interanuales. En orden a su incidencia en el nivel general, se registraron disminuciones en “Industrias metálicas básicas”, con 31,2%; “Alimentos y bebidas”, con 8,0%; “Maquinaria y equipo”, con 33,1%; “Madera, papel, edición e impresión”, con 24,2%; “Productos minerales no metálicos”, con 35,6%; y “Sustancias y productos químicos”, con 12,3%.
Y continúa con “Vehículos automotores, carrocerías, remolques y autopartes”, con 32,2%; “Otros equipos, aparatos e instrumentos”, con 37,4%; “Productos de caucho y plástico”, con 29,3%; “Muebles y colchones, y otras industrias manufactureras”, con 36,3%; “Productos de metal”, con 20,7%; “Prendas de vestir, cuero y calzado”, con 19,1%; “Productos textiles”, con 24,9%; “Productos de tabaco”, con 35,3%; “Otro equipo de transporte”, con 14,4%; y “Refinación del petróleo, coque y combustible nuclear”, con 1,2%.

















