Lavista, ingeniero en sistemas de la Universidad Católica del Uruguay y con un magíster en Procesamiento de Datos de la Universidad Johns Hopkins, fundó el laboratorio Microsoft AI for Good en 2018.
El proyecto se originó con el objetivo de utilizar la ciencia de datos para hacer frente al síndrome de muerte súbita del lactante. Esta investigación fue publicada en revistas médicas como Pediatrics y llegó a más de 100 medios de comunicación a nivel global.
El eje principal de la noche fue la presentación de “Inteligencia Artificial para el Bien”, un libro elaborado por el propio Lavista, en colaboración con la Fundación TAEDA. Esta obra compila aplicaciones concretas de inteligencia artificial dirigidas hacia la sostenibilidad, la acción humanitaria y la salud.
El libro aborda diversos proyectos llevados a cabo por el laboratorio filantrópico AI for Good de Microsoft, que busca utilizar datos e inteligencia artificial para abordar desafíos mundiales. Ofrece una guía práctica destinada a emprendedores sociales, organizaciones filantrópicas y voluntarios para que puedan replicar soluciones efectivas.
Entre los casos presentados, se encuentran iniciativas en América Latina, como el Proyecto Guacamaya, que se dedica a monitorear la deforestación y la salud de los ecosistemas en la Amazonía de Colombia y Perú; SPARROW, una herramienta que mide y protege la biodiversidad en las áreas más remotas del planeta; y sistemas que aplican inteligencia artificial para mejorar la detección temprana de enfermedades, como la retinopatía del prematuro en contextos con recursos limitados.
La presentación convocó a destacados representantes de los sectores tecnológico, académico, gubernamental e industrial. Mario Montoto, presidente de la Fundación TAEDA, abrió el evento resaltando la importancia de reconsiderar el papel de la inteligencia artificial más allá de su uso en el ámbito privado.
El panel también contó con la participación de Nicolás Jodal, ingeniero y CEO de GeneXus by Globant, y Daiana Beitler, doctora en Sociología y exdirectora de Filantropía de Microsoft Asia. Lavista comentó: “El país tiene una oportunidad muy interesante para aprovechar el potencial de la inteligencia artificial”, subrayando la relevancia de la adopción tecnológica en una comunidad integrada por personas, empresas y organizaciones. “Esperamos que la publicación pueda contribuir a generar soluciones con impacto social y productivo”, añadió.
Sin embargo, esta iniciativa va más allá de la publicación. Esta semana, Microsoft y el gobierno de Uruguay anunciaron un nuevo acuerdo de colaboración: la creación del primer AI for Good Lab en América del Sur, que será inaugurado en el Parqu.













