“Si el 115° del ranking FIFA pudo generarle peligro a la Albiceleste, ¿por qué el 91° no podría hacerlo?”, argumentó Kingstone Mutandwa, delantero del SV Ried en Austria. “Vimos el partido. Así que estamos discutiendo cómo vamos a jugar. De Argentina puedo decir que es un equipo muy táctico, no corre pero, por supuesto, tienen muchos jugadores grandes. Este martes tendremos que dar un 200 por ciento”, añadió, mostrando su confianza ante la cita futbolística.
Los Chipolopolo Boys llegaron a Buenos Aires justo mientras la Selección Argentina lograba un triunfo de 2-1 frente a Mauritania, anotando Enzo Fernández y Nico Paz. Los jugadores de Zambia pudieron seguir el encuentro desde su hotel en el centro de la ciudad, donde se recuperaron de las extensas horas de viaje desde Lusaka, con escalas en Addis Abeba (Etiopía), Uganda y San Pablo.
Chanka Zimba, delantero del Inverness Caledonian Thistle, expresó su emoción por la oportunidad de vestir la camiseta de Zambia en su primera convocatoria: “Estuvimos trabajando en el estadio. Se ve genial. Quiero ser parte de este partido. Obviamente sabemos que hay un gran jugador en su equipo. Pero podemos. También tenemos jugadores que hacen daño. Estamos ansiosos por representar bien a Zambia. Y no hay mejor escenario que hacerlo enfrentando al campeón del mundo…”, afirmó con entusiasmo.
El técnico George Lwandamina, que asume el cargo de manera interina en un partido significativo para la historia de su selección, comentó sobre el desafío del jet lag: “Es importante que nos acostumbremos lo antes posible”. Zambia llega con una racha de siete partidos sin victorias, con dos empates y cinco derrotas desde que venció 1-0 a Tanzania en octubre pasado durante las Eliminatorias Africanas. La selección zambiana terminó cuarta en su grupo con solo nueve puntos, distanciándose de Marruecos, que cosechó 24 puntos y clasificó al Mundial 2026. A pesar de no haber alcanzado nunca una fase final de Copa del Mundo, Zambia celebró el título de la Copa África en 2012.










