“Se ganó que era lo importante, empezamos con el pie derecho. Era uno de mis sueños de chiquito jugar en esta competición, lo pude hacer a los 31 años así que contento”, comentó Paredes, quien registró 110 toques de balón y marcó el tempo del encuentro para su equipo.
El inicio del partido, correspondiente a la primera fecha del grupo D, estuvo marcado por una fuerte patada de Marcelo Weigandt al argentino Justo Giani. Este fuerte golpe no mereció sanción alguna para el lateral derecho, quien sorprendió al ser alineado en el once inicial de Claudio Úbeda.
La infracción generó las protestas de los jugadores chilenos y, en medio de las provocaciones, se desataron empujones y acciones de disputa física entre los equipos. Participaron casi todos los involucrados, con algunos miembros del banco de suplentes acercándose a la escena del conflicto, justo frente a la mirada del entrenador Úbeda.
Tras un instante de confusión, el árbitro uruguayo Gustavo Tejera tomó una decisión equitativa: amonestó a Paredes y al argentino Fernando Zampedri, ambos capitanes que minutos antes se habían saludado cordialmente durante el sorteo inicial. Paredes deberá tener precaución, ya que en la Libertadores, dos tarjetas amarillas implican suspensión de un partido. En el Torneo Apertura, por ejemplo, recibió una amonestación para cumplir frente a Independiente este fin de semana, lo que le permitirá estar disponible para el Superclásico contra River el domingo 19 de abril.
El debutante, más familiarizado con la Champions League que con la Libertadores, vivió una experiencia completa en sus primeros minutos en Chile. A pocos momentos de su gol, recibió el balón en tres cuartos de cancha, controló el esférico hacia adelante y no dudó en ejecutar un potente y preciso derechazo, que resultó inatajable para el arquero Vicente Bernedo.











