¿Se puede considerar este Seis Naciones como el mejor de la historia? Esta cuestión sigue resonando en el ámbito del rugby mientras Francia celebra su bicampeonato y en Irlanda, aunque se acerca la semana de San Patricio, todavía lamentan haber estado tan cerca de la victoria, a solo segundos de consagrarse.
Las estadísticas son reveladoras: se marcaron 111 tries, superando el récord anterior de 108 del año pasado, mientras que los 30 penales convertidos representan la menor cifra desde 1980. Sin embargo, la evaluación del torneo debe centrarse en el juego mostrado, especialmente a un año y medio del Mundial en Australia. Se trató, en resumen, de una versión renovada del Seis Naciones que aportó dinamismo y entusiasmo, ya que los equipos transformaron su estilo de juego y evolucionaron conforme avanzaba el torneo. Un claro ejemplo de ello es Gales, que, a pesar de su esfuerzo, recibió por tercera vez consecutiva la








