“HAY QUE CREÉRSELA, EL PASTO DEL VECINO NO ES TAN VERDE”, afirmó Domínguez en declaraciones a DSPORTS, acompañado por Claudio ‘Chiqui’ Tapia. La frase hace eco de la elaboración de comparaciones entre el fútbol europeo y el sudamericano, sugiriendo que la percepción positiva del fútbol europeo no es tan certera como parece.
Asimismo, añadió: “Si aplicamos walkover sos bicampeón de la Finalissima. Y otra cosa más: hay que creérsela, el pasto del vecino no es tan verde”. En una breve intervención a Radio La Red, complementó: “¿Vos de qué nacionalidad sos? Argentino, entonces felicitaciones porque somos bicampeones de la Finalissima, no se presentaron”.
Este intercambio de palabras marca el clímax de una semana tensa en la que se lanzaron críticas entre continentes. Primero, desde Europa hacia Sudamérica, dado que la UEFA fue la primera en anunciar la cancelación del encuentro, responsabilizando a la AFA por cambios imprevistos en acuerdos previamente establecidos.
“La primera opción era celebrar el partido en el estadio Santiago Bernabéu de Madrid en la fecha original, con un reparto al 50% de los aficionados en el estadio”, se indicó desde la UEFA. La entidad europea continuó: “Esto habría proporcionado un escenario de talla mundial, acorde con un evento tan prestigioso, pero Argentina se negó”.
También se mencionó que “la segunda era disputar la Finalissima a doble partido: uno en el Santiago Bernabéu el 27 de marzo y el otro en Buenos Aires durante una ventana internacional antes de la Eurocopa y la Copa América de 2028, ofreciendo de nuevo una distribución de aficionados al 50% para el partido en Madrid. Esta opción también fue rechazada. Finalmente, la UEFA solicitó a Argentina que, si se encontraba una sede neutral en Europa, el partido pudiera celebrarse el 27 de marzo, tal y como estaba previsto y se anunció el 18 de diciembre de 2025, o en la fecha alternativa del 30 de marzo. Esta propuesta también fue rechazada”, explicaron desde la UEFA.
La AFA mostró disposición para jugar en Roma, pero solo a partir del 31. No obstante, la RFEF rechazó esta sugerencia debido a que la mayoría de los jugadores convocados por Luis de la Fuente pertenecen al Atlético de Madrid y al Barcelona, quienes se enfrentarán el 3 de abril en la 30ª fecha de La Liga. Desde Argentina, las fechas propuestas fueron innegociables.
El respaldo de la Conmebol fue evidente, con Alejandro Domínguez alineándose al lado de la AFA en esta controversia.













