La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) justifica esta elección con la situación provocada por el conflicto bélico en Medio Oriente, que llevó a la cancelación de la Finalissima, que iba a disputarse en Qatar, y a problemas logísticos con España y la UEFA. Esto dejó a la Selección sin rivales disponibles en un momento en que otros equipos ya tenían sus amistosos programados. Por ejemplo, Brasil y Colombia se enfrentarán a Francia y Croacia, mientras que Uruguay tendrá partidos contra Inglaterra y Argelia, y Ecuador se medirá con Marruecos y Países Bajos.
Intentos previos de jugar con Guatemala no tuvieron éxito, ya que el equipo centroamericano tenía un compromiso en otra parte del mundo, lo que violaba las normas de las fechas FIFA. Ante esta situación, la AFA tuvo que apresurarse a encontrar adversarios, resultando en la selección de estos dos equipos africanos que, a primera vista, no suponen un gran reto para un conjunto de la talla de Argentina.
No obstante, el historial reciente de la AFA es preocupante. Sin contar los emocionantes encuentros durante el Mundial de Qatar 2022 y los rivales sudamericanos enfrentados en las Eliminatorias y la Copa América, en los últimos 15 amistosos, Argentina ha tenido un desempeño arrollador: 15 victorias, sin empates ni derrotas, con 49 goles a favor y solo dos en contra. Sin embargo, de estos encuentros, solo tres equipos (Australia, Ecuador y Curazao) estarán presentes en la Copa de 2026.
Esto genera una sensación de insatisfacción, ya que se percibe una falta de competencia seria. El motivo detrás de esta elección por parte de la AFA parece ser la búsqueda de ingresos, priorizando la recaudación a través de altos cachets por presentaciones de Messi y el equipo en escenarios exóticos, en lugar de usar las fechas FIFA para afinar el rendimiento del equipo que se consagró en Qatar 2022.














