El exdelantero de la Selección Nacional considera que Messi y Maradona son futbolistas con características diferentes. Subrayó la increíble capacidad goleadora del rosarino y su naturaleza más discreta, en contraparte con el carisma de Diego. No obstante, dejó claro su respeto hacia el campeón mundial de 1986, a quien considera único, no solo por su talento en el campo, sino también por su fuerte personalidad y su influencia en su entorno.
Batistuta también mencionó una controvertida opinión previa sobre Messi, en la que planteó que, más allá de su indiscutible habilidad, carece del carisma que exhibía Maradona. Lejos de retractarse, reafirmó su postura, insistiendo en que siempre dice lo que realmente opina.
En cuanto a la necesidad de que Messi ganara la Copa del Mundo para estar a la par de Diego, minimizó la relevancia de la misma, señalando que para los fanáticos podría ser significativo, pero no imprescindible. Aplaudió la permanencia en el alto nivel del capitán argentino y su competitividad, incluso en la fase final de su carrera, y se mostró esperanzado sobre el futuro, opinando que la Selección podría aspirar nuevamente al título en la próxima Copa del Mundo.
Sin embargo, el tono de la conversación con Ferdinand cambió considerablemente cuando Batistuta tocó su relación personal con Maradona. Recordó la admiración que sentía desde su infancia, cuando tenía un póster de Diego en su habitación, a pesar de no ser un gran aficionado al fútbol, y cómo cumplió el sueño de compartir equipo con él. También evocó su debut en el Mundial de Estados Unidos 1994, donde anotó tres goles contra Grecia en un partido donde Diego marcó el último tanto de su carrera con la Selección.
Más allá de los recuerdos, Batistuta ofreció una dura reflexión sobre el contexto que rodeó a Maradona a lo largo de su vida. Afirmó que fue una persona a quien nunca le pusieron límites desde joven, lo que terminó siendo perjudicial. “No fue culpa de nadie”, aclaró, evitando así generar polémica. Sin embargo, no eludió la autocrítica, reconociendo que aquellos que lo querían, incluida su persona, no hicieron lo suficiente para apoyarlo y protegerlo en sus momentos más difíciles. “Murió solo, como un perro”, expresó. Y en ese instante se mostró más vulnerable: “Si querés a alguien, tenés que ayudarlo cuando lo necesita, aunque sea difícil”.
Con un tono amable pero serio, Batistuta también rememoró cómo Maradona alimentó la histórica rivalidad con Inglaterra, especialmente tras la Guerra de Malvinas, utilizando ese conflicto como fuente de motivación en el vestuario.












