Este temperamento fue clave en las negociaciones que lo llevaron a River. A finales de enero, recibió una oferta del Inter Miami, que proponía pagar 10 millones de dólares brutos, de los cuales más de 6 millones quedaban para Argentinos Juniors, mientras que el jugador podría haber firmado un contrato muy atractivo. No obstante, cuando se iniciaron las conversaciones, todo se detuvo.
La razón detrás de esta decisión fue que Ramírez prefirió no unirse a la Major League Soccer (MLS). Se lo comunicó directamente al presidente de Argentinos Juniors, Cristian Malaspina, expresando que, aunque la idea de ser compañero de Lionel Messi era tentadora, sentía que su proyección futbolística podía alcanzar niveles más altos en comparación con la liga estadounidense.
A pesar de no contar con muchos minutos en el equipo argentino, donde solo jugó dos partidos este año, el jugador confiaba en sus habilidades. En medio de esto, el Alavés mostró interés, siendo dirigido por Eduardo Coudet, quien sería su nuevo entrenador en River. Sin embargo, el club español no logró un acuerdo económico con Argentinos.
Decir que no en el fútbol puede ser complicado, sobre todo con una oferta financiera considerable sobre la mesa, pero Ramírez mantuvo su postura, sin preocuparse por la posibilidad de quedar relegado en un Argentinos Juniors que había iniciado el año con altas expectativas, pero rápidamente fue eliminado de la Copa Libertadores y quedó sin oportunidades en la Sudamericana. Ante esta situación, el equipo se encontró con un plantel extenso y el joven defensor confió en sus capacidades y en su intuición.
Intentando reactivar las conversaciones con el Alavés para el próximo mercado de pases, surgieron comunicaciones entre Juan Cruz Oller, representante de Ramírez, y Stefano Di Carlo, presidente de River, quien también recibió la aprobación de Coudet. Así, el club aceleró los trámites para adquirir a Ramírez.
Finalmente, se organizó una reunión entre Di Carlo y Malaspina, que tuvo lugar el viernes pasado al mediodía. En un ambiente relajado, con bocadillos y refrescos, llegaron a un acuerdo rápidamente. River pagará 3,5 millones de dólares por el 80% del pase, mientras que Argentinos Juniors retendrá el 20% con miras a una futura venta. Un detalle interesante: Ramírez supo que sería jugador de River durante un partido entre Argentina y Mauritania, cuando recibió mensajes que confirmaban su traspaso.








