En este contexto de bajo perfil, Gallardo fue visto recientemente en Europa. La ocasión fue durante el partido entre Real Sociedad y Deportivo Alavés, correspondiente a La Liga.
A los 10 minutos de juego, la transmisión oficial lo capturó en la tribuna del estadio de San Sebastián. Observando atentamente el partido, que culminó en un emocionante empate 3-3, se encontraba acompañado por su representante, Hernán Berman.
La imagen rápidamente generó revuelo en Argentina, donde cada movimiento del exentrenador de River es seguido de cerca, especialmente ahora que no hay indicios claros sobre su próximo proyecto.
En el campo, también se pudo ver a jugadores argentinos: Nahuel Tenaglia fue titular en la defensa, y Lucas Boyé ingresó en la segunda mitad. Este último tiene una conexión especial con Gallardo, ya que fue uno de los jóvenes que recibió oportunidades al comienzo de su gestión en Núñez.
Pese a esta aparición, Gallardo ha mantenido un perfil bajo, participando en actividades familiares, practicando deportes recreativos y asistiendo a encuentros informales en Buenos Aires, siempre evitando hacer declaraciones sobre su futuro inmediato. Este silencio parece ser una decisión consciente de su parte.
De acuerdo con sus cercanos, mantener este periodo de descanso es la prioridad actual antes de asumir un nuevo reto. A pesar de que tras su salida circularon rumores que lo vinculaban a Vasco da Gama, lo cierto es que no siente prisa por regresar a la dirección técnica. Su enfoque es esperar el momento adecuado y considerar las propuestas con serenidad.
Durante su tiempo en Europa, es posible que realice más visitas a estadios y establezca contactos dentro del ámbito del fútbol internacional. Por ahora, Gallardo observa desde la distancia, pero su reciente trayectoria y su reconocimiento hacen difícil imaginarlo lejos de la actividad competitiva por mucho tiempo.











