A sus 38 años, Messi volvió a demostrar su importancia en la MLS. Inició el marcador a los 18 minutos del primer tiempo mediante un penal y, a los 33 del segundo tiempo, selló la victoria con una jugada individual que culminó en un potente zurdazo al ángulo.
Los dos goles no solo aseguraron el triunfo para su equipo, que recientemente despidió a Javier Mascherano como entrenador –quien fue reemplazado interinamente por Guillermo Hoyos–, sino que también le permitieron reducir la brecha con el portugués.
Recientemente, Messi había superado la barrera de los 900 goles y mantiene un ritmo constante en esta etapa final de su carrera. Su producción se distribuye de la siguiente manera: 672 con el Barcelona, 32 con el Paris Saint-Germain, 85 con el Inter Miami y 116 con la Selección Argentina, con la cual, este año, buscará defender el título obtenido en el Mundial de Qatar 2022, salvo que ocurra una sorpresa notable.
Por otro lado, Cristiano Ronaldo ocupa el primer lugar en el ranking con 968 goles, siendo el más cercano al objetivo de los cuatro dígitos, una marca sin precedentes en el fútbol profesional. Así como los 905 goles de Messi, la actual cifra del propio CR7 también es histórica.
El delantero de Al Nassr se encuentra en camino hacia la conquista de la liga de Arabia Saudita –este domingo enfrentará a Al Wasl– y ha anotado 30 goles en la temporada actual. Además, tiene la intención de participar en el Mundial de Canadá, México y Estados Unidos 2026, donde podría hacer su sexta aparición y así alcanzar más récords, ya que es el único futbolista que ha marcado en cinco Mundiales distintos y tiene la posibilidad de llegar al sexto.
La diferencia actual entre ambos jugadores es de poco más de 60 goles, en una disputa abierta, ya que ambos continúan activos y con la vista puesta en un récord que aún espera un dueño.

















