De acuerdo con las fuentes, el incidente se produjo en el centro de prensa KC Parks, cercano al campo de entrenamiento de Inglaterra en Swope Soccer Village. El intruso, que portaba la herramienta y mostraba comportamientos erráticos, accedió al lugar mientras alzaba la voz. Se precisó que fue detenido y desarmado sin causar daños personales.
“Un hombre, que había entrado al recinto con una llave inglesa y alzando la voz, fue detenido posteriormente. El hombre parecía estar alterado al entrar y, finalmente, fue sacado del centro de prensa y desarmado. La policía de Kansas City detuvo al individuo, quien había intentado abandonar el lugar tras escuchar sirenas en la zona”, comentó un testigo del episodio.
En ese momento, en el centro de prensa se encontraba personal de la Federación Inglesa de Fútbol, así como periodistas y miembros del cuerpo técnico. El plantel, incluido Tuchel, el asistente técnico Anthony Barry y varios jugadores, se preparaban para ofrecer una rueda de prensa. Nadie presente fue amenazado durante el incidente, según se informó.
El hombre, visiblemente alterado, trató de huir al notar la presencia policial al escuchar las sirenas. Las fuerzas de seguridad de Kansas City lograron arrestarlo poco después. La policía local no reportó amenazas específicas ni indicó que existiera un peligro inminente para la delegación inglesa, aunque la situación volvió a generar inquietud sobre la seguridad de los equipos en la Copa del Mundo.
El suceso no afectó la agenda del equipo, que tiene programado viajar a Miami para su partido contra Noruega. No hubo consecuencias físicas para los jugadores y no se interrumpieron las actividades, aunque la preocupación creció en el entorno del seleccionado tras el acceso no autorizado al recinto.
La Federación Inglesa de Fútbol no emitió comentarios públicos sobre el incidente, mientras que las autoridades de Kansas City aumentaron las medidas de seguridad en torno a la concentración.
La preparación del duelo contra Noruega ya estaba marcada por varios contratiempos para el equipo de Tuchel. Algunos jugadores presentan problemas físicos y sanciones: Reece James volvió a practicar tras una lesión muscular sufrida ante Ghana, mientras que Jarell Quansah debe cumplir una suspensión de dos partidos por su expulsión contra México. Marc Guehi sufre molestias musculares y Declan Rise tiene gastroenteritis, así como una sobrecarga en el isquiotibial y molestias en la zona lumbar.
Cabe recordar que este no es el primer incidente de seguridad vivido por la delegación inglesa en el presente Mundial. Al inicio del torneo, la selección denunció el robo de parte de su equipamiento, incluidas botas diseñadas específicamente para los jugadores, durante el traslado de materiales desde Florida a Kansas City. Entre los objetos robados se encontraban los botines de Harry Kane, Jude Bellingham y Anthony Gordon, además de balones oficiales, dispositivos de análisis y materiales técnicos esenciales. La policía local logró recuperar gran parte del equipamiento y detuvo a dos sospechosos.
El enfrentamiento entre Inglaterra y Noruega se llevará a cabo el sábado en el Hard Rock Stadium de Miami. El equipo británico, que se consagró campeón mundial en 1966, intentará acceder a las semifinales, algo que no logra desde Rusia 2018. El ganador de este partido se enfrentará al triunfador del encuentro entre Argentina y Suiza.


















