La investigación galardonada aborda una de las complicaciones más desafiantes que pueden surgir tras un desprendimiento de retina: la proliferación vitreorretiniana (PVR). Esta condición implica una cicatrización anormal que no solo puede provocar un nuevo desprendimiento de retina, sino que también puede requerir múltiples cirugías.
“El desprendimiento de retina se produce cuando la retina, el tejido responsable de captar imágenes en el ojo, se separa de su posición habitual. En la mayoría de los casos, podemos resolverlo con una primera cirugía, aunque hay un grupo de pacientes que desarrolla PVR, que se caracteriza por una cicatrización anormal que genera membranas que contraen la retina y pueden volver a desprenderla”, comentó Martín Charles, co-director de Charles Centro Oftalmológico y líder del equipo de retina.
“Estos son algunos de los casos más complejos que enfrentamos los cirujanos de retina. Pueden requerir varias intervenciones y, en los casos más graves, poner en riesgo la visión”, añadió.
En años anteriores, Charles y su colega Aníbal Francone idearon una técnica para tratar estos casos complicados, pero surgió un nuevo desafío: la aplicación de colorantes que facilitan la identificación de las membranas sin comprometer la estabilidad de la retina durante la cirugía.
“Lo que presentamos ahora es una estrategia quirúrgica integral que combina una técnica de remoción extensa de la membrana limitante interna, que permite identificar, teñir y eliminar las membranas de manera muy precisa, junto con el uso del GentleJect, que administra el colorante de forma más controlada mientras la retina se mantiene estabilizada”, explicó.
“En términos sencillos, buscamos hacer que uno de los procedimientos más complejos en cirugía de retina sea más preciso, reproducible y seguro”.
El GentleJect, que forma parte de esta metodología, nació de una necesidad específica del quirófano. “La idea surgió de un problema concreto que enfrentan los cirujanos de retina. Tradicionalmente, los colorantes se administran con una jeringa. Al ejercer presión, el líquido puede salir de manera brusca, causando un fenómeno conocido como ‘jet effect’, que puede impactar sobre la retina y, en ciertos casos, ocasionar lesiones irreversibles”, relató el médico.
Para solucionar esto, se diseñó un sistema sencillo: “Es un pequeño reservorio flexible de silicona que amortigua esa liberación brusca y permite que el colorante se administre de una manera más suave y controlada, de allí su nombre: una inyección ‘gentil'”.
Con este reconocimiento, Charles Centro Oftalmológico se posiciona en el cuarto lugar histórico entre las instituciones más distinguidas en el Film Festival de la ASRS, donde se presentan innovaciones quirúrgicas de especialistas de todo el mundo.
Charles destacó que este premio evidencia que la innovación médica puede desarrollarse desde el país: “Que una idea concebida en Argentina, basada en nuestra práctica quirúrgica, reciba este reconocimiento internacional tiene un valor enorme para mí. Me entusiasma, me mantiene activo y me motiva a seguir transformando los problemas que encontramos en el quirófano en nuevas ideas y soluciones”.
El médico ha estado involucrado durante años en proyectos internacionales de investigación y desarrollo con una de las principales compañías de tecnología oftálmica. Esta experiencia, asegura, ha reafirmado su convicción.
“Argentina cuenta con médicos extraordinariamente formados y centros que tienen la tecnología, experiencia y capacidad profesional para operar al mismo nivel que instituciones de referencia de Estados Unidos, Europa o cualquier otra parte del mundo”.
Además, dejó un mensaje para quienes comienzan en la profesión: “No deben pensar que, por haber nacido o trabajar en Argentina, tienen un límite. Con curiosidad, formación, dedicación y ganas de involucrarse, se puede participar, aportar ideas y ser parte del desarrollo de la medicina del futuro”.
Recientemente, Charles impartió un curso para cirujanos en Panamá. Días después, recibió un mensaje que aún recuerda. “Uno de los asistentes me escribió para contarme que esta forma de abordar la cirugía había transformado su manera de operar, que había sido un verdadero cambio de juego”.
En este sentido, compartió un valioso consejo para los nuevos médicos: “Siempre les digo a los médicos jóvenes que operar, salvando las distancias, se asemeja bastante a cocinar: uno puede proporcionar los mismos ingredientes a dos personas y los resultados pueden ser completamente diferentes. La cirugía también posee muchos pequeños secretos y detalles técnicos que hacen una gran diferencia”.
“Cuando uno enseña una técnica, comparte una experiencia o ayuda a otro cirujano a resolver un problem, termina beneficiando a pacientes que probablemente nunca llegará a conocer. Para mí, eso es una de las cosas más valiosas de enseñar y de innovar”.


















