“Ese día llegué de trabajar y me encontré con la situación de la bebé. Para mí fue un accidente, porque llegué a casa y me encontré con ese episodio”, declaró Aguirre en una conversación con medios, desde Villa Gesell.
El padre relató que salió de su empleo alrededor de las 14 y llegó a su hogar media hora después, momento en el que halló a Isabella tendida e inconsciente. “La nena estaba tirada en la cama. La tomé en mis brazos y corrí hacia la vereda, hasta un taller, donde había una camioneta. Le pedí por favor que me llevara a la nena”, reconstruyó.
Además, Aguirre mencionó que intentó verificar si la niña tenía signos vitales antes de llevarla al Hospital Municipal de Villa Gesell. “Le tomé el pulso y sinceramente sentí que ya no tenía latido”, dijo. Sobre la reacción de Sosa, manifestó que ella estaba nerviosa debido a que la menor no respondía.
La autopsia reveló, según informes, que Isabella falleció por asfixia provocada por una obstrucción en el sistema respiratorio, supuestamente causada por leche. Los médicos hicieron esfuerzos por reanimarla durante casi una hora y lograron extraer líquidos mediante una sonda, pero no pudieron salvarla. La Justicia espera ahora los resultados de estudios histopatológicos y toxicológicos.
El padre afirmó que desconocía que Sosa había tenido más hijos y que otras dos niñas, Candela, de 6 meses, y Yazmín, de 11 meses, habían fallecido previamente por causas similares. Según comentó, ella solo le había informado sobre una relación anterior y la existencia de dos hijos.
Aguirre también dijo que se enteró a través de los medios sobre Lucas Ruiz, un adolescente de 17 años que se pronunció públicamente pidiendo justicia tras la muerte de Isabella. “Nunca me dijo de esa criatura. Me enteré anoche porque lo vi en los medios”, aseguró Aguirre.
“Pido que Lucía Sosa esté presa o en un psiquiátrico. Es una persona agresiva y sin corazón. No podés tener tres hijos y asesinarlos. No es una persona apta para tener un hijo. Sabíamos que si no quedaba presa o internada iba a volver a pasar”, afirmó Ruiz.
Por otro lado, Aguirre negó haber presenciado episodios de violencia contra Isabella. “De mi parte, no. De la madre, sinceramente, nunca vi maltrato”, subrayó.
En un momento de la entrevista, al ser cuestionado sobre algunas marcas en la piel de la niña que aparecían en fotografías, el hombre las atribuyó a caídas mientras jugaba con su hermano, el otro hijo que tuvo con Lucía, de 4 años.
El niño de cuatro años ahora se encuentra bajo custodia de las autoridades municipales de protección de menores y será entrevistado el martes mediante el sistema de cámara Gesell. El padre expresó su deseo de recuperar su custodia: “Es la parte que me queda de mi corazón”.
Mientras tanto, Sosa, de 43 años, permanece detenida por orden del juez de Garantías, a solicitud del fiscal Juan Pablo Calderón. Está acusada de abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo. Esta medida se tomó para evitar cualquier posible entorpecimiento de la investigación.


















