La PUAM equivale al 80% del haber mínimo jubilatorio y se complementa con un bono de $70.000. En agosto, el monto del beneficio alcanzó los $335.821, al que se suma el refuerzo extraordinario.
La prestación está destinada a las personas que alcanzan la edad jubilatoria pero no cuentan con los 30 años de aportes requeridos para obtener una jubilación contributiva.
Desde su implementación en 2016, la cantidad de beneficiarios aumentó de manera sostenida y superó los 300.000 a mediados de 2023. La cifra luego se redujo como consecuencia de las moratorias previsionales, que facilitaron el acceso a una jubilación contributiva a personas que no reunían la totalidad de los años de aportes.
Sin embargo, el vencimiento de la moratoria en marzo de 2025 modifica nuevamente ese escenario. Según el análisis oficial, quienes alcancen la edad jubilatoria sin contar con los años de servicio requeridos tendrán en la PUAM una de las principales alternativas de cobertura previsional.
Las proyecciones oficiales anticipan que la participación de la PUAM dentro del sistema continuará creciendo en las próximas décadas, en un contexto marcado por el envejecimiento de la población y trayectorias laborales con baja densidad de aportes.
Según las estimaciones, en 2025 la prestación representará el 3% del total de beneficios previsionales. La proporción subiría al 9% en 2030, al 17% en 2035 y podría alcanzar el 25% en 2040.
El acceso a la PUAM requiere cumplir una serie de condiciones y su cobertura presenta diferencias significativas entre las distintas jurisdicciones del país.
A nivel nacional, la prestación alcanza al 3,7% de las personas mayores de 65 años. Por debajo de ese promedio se encuentran la Ciudad de Buenos Aires, con una cobertura del 2,3%; La Pampa, con 2,5%; Santa Fe, con 2,7%; y la provincia de Buenos Aires, con 3,1%.
En el extremo opuesto, Santiago del Estero registra una cobertura del 8,5%, seguida por Chaco, con 8,1%; Misiones, con 7,4%; Formosa, con 7,1%; y Salta, con 6,3%.
La edad al momento de solicitar la prestación también muestra una concentración significativa. Durante 2025, el 77,4% de las solicitudes correspondió a personas que tenían 65 años. Otro 7,9% la solicitó a los 66 años, el 4,2% a los 67 y el 10,5% restante a los 68 años o más.

















