La resolución se espera para este fin de semana. Dado que el mercado cerrará a la medianoche del martes, cualquier transacción de tal magnitud requerirá tiempo para acordar cifras, contrato y condiciones. Aun quedando formalmente algunos días, Álvarez es consciente de que las horas siguientes pueden ser determinantes.
En el ínterin, Julián ha vuelto al trabajo. Después de una indisposición que lo dejó fuera de los entrenamientos durante miércoles, jueves y viernes, realizó una sesión de entrenamiento específica e individualizada en las instalaciones del Atlético en Majadahonda bajo la supervisión de un preparador físico.
El malestar lo excluyó del encuentro de este sábado contra el Sevilla. Diego Simeone ya había confirmado que no contaría con él tras tres jornadas sin entrenar junto al equipo. Sin embargo, la cuestión más significativa ya no es ese partido, sino dónde jugará Julián una vez que esté disponible nuevamente.
Su deseo de unirse al Barcelona se enfrenta a un obstáculo que parece insalvable. Miguel Ángel Gil Marín, el consejero delegado del Atlético, reafirmó su postura tras el sorteo de la Champions League en Mónaco, indicando que mientras él ocupe el cargo, Julián no será traspasado al club catalán. Esta decisión cuenta con el respaldo unánime del consejo de administración del Atlético.
“Nuestra intención, y mi sueño personal, es que siga con nosotros, que siga prestando sus servicios en el Atlético de Madrid. Para competir con los grandes hacen falta jugadores grandes”, destacó Gil Marín.
Por primera vez, también dejó abierta otra posibilidad. “Evidentemente, si él llegara a la conclusión de que es incompatible estar en Madrid y en el Atlético de Madrid buscaríamos alguna alternativa, pero nunca sería al Fútbol Club Barcelona”, expresó.
Así, el Arsenal se posiciona como la opción más concreta en caso de que Julián decida concluir su etapa en Madrid. Sin embargo, cualquier acuerdo presenta complicaciones: el Atlético había fijado inicialmente un precio cercano a los 150 millones de euros, aunque las circunstancias actuales podrían obligar a discutir esa cantidad.
La postura de Diego Simeone no ha cambiado. Para el técnico, Julián sigue siendo parte fundamental de su proyecto, y su intención es recuperarlo tanto en lo deportivo como en lo anímico. “Desde el momento que vuelva a entrenar Julián con nosotros, le daremos todo lo que le dimos siempre para que se sienta importante, como lo es para nuestro equipo”, detalló el entrenador.
Simeone reforzó su posición: “Yo sigo en la misma posición pensando desde lo deportivo en poder ayudarlo de la mejor manera para que siga siendo el futbolista importantísimo que es para nosotros”.
Julián tiene vínculo con el Atlético hasta el 30 de junio de 2030 y una cláusula de rescisión de 500 millones de euros, lo que otorga al club una posición contractual robusta y sin obligación de vender al delantero. El dilema radica en saber hasta qué punto el jugador está dispuesto a continuar.
Luego de expresar su intención de buscar una salida durante el Mundial, volvió a jugar el pasado domingo contra el Villarreal, donde disputó 33 minutos y recibió una respuesta muy clara desde las tribunas.
Se oyeron silbidos cuando salió a realizar movimientos precompetitivos y la reacción se repitió al ingresar al campo. Si decide quedarse, uno de sus primeros desafíos será reconquistar a la afición del Metropolitano.
El Atlético es muy consciente de este proceso, ejemplificado por Antoine Griezmann, quien regresó en 2021 tras haberse marchado dos años antes al Barcelona, enfrentándose al descontento de los hinchas. El francés necesitó tiempo, buen rendimiento, goles y un compromiso renovado para reconstruir su relación. Ese podría ser también el camino que deba recorrer Julián.
La otra alternativa es Inglaterra. Si Julián opta por marcharse, el Arsenal u otro club interesado deberá realizar una de las operaciones más significativas del mercado. Aunque el Atlético había establecido una cifra de salida en torno a los 150 millones de euros, una negociación apremiante y la voluntad del futbolista pueden modificar las condiciones. Además, el contrato debe ser acorde a la proyección internacional del delantero argentino.
Su valor de mercado, que según Transfermarkt actualmente se sitúa en 120 millones de euros, es el más alto de su carrera. Solo Erling Haaland, valorado en 220 millones, y Kylian Mbappé, con 200 millones, superan a Julián entre los delanteros.
El Atlético, que ya realizó una gran inversión para ficharlo en 2024, pagando hasta 95 millones de euros entre cifras fijas y variables al Manchester City, podría estar ante otro movimiento multimillonario. Sin embargo, esto solo se dará tras la decisión más importante: la del propio futbolista.
Con 26 años, campeón del mundo con la Selección Argentina y con cuatro temporadas de contrato por delante, Julián se encuentra en una encrucijada. Un camino lo lleva a permanecer en Madrid, recuperar su lugar en el equipo de Simeone y reconciliarse con una afición que aún le reprocha su intención de irse. El otro lo conduce nuevamente hacia la Premier League, esta vez con la camiseta del Arsenal. El tiempo para decidir se agota.


















