La denunciante también acusó a algunos compañeros de clase de haber creado y distribuido imágenes íntimas de ella sin su consentimiento. Actualmente, hay dos investigaciones abiertas, una relacionada con el hostigamiento y otra sobre la difusión de dicho material.
El Ministerio de Educación provincial otorgó un plazo de 24 horas a las autoridades del colegio para que expliquen lo acontecido, aunque la víctima afirmó que los docentes ya eran conscientes de la circulación de las imágenes. Este viernes, se llevó a cabo una manifestación frente al colegio.
El Colegio privado Pía Didoménico, ubicado en San Fernando del Valle de Catamarca, está siguiendo atentamente las dos investigaciones que involucran a un grupo de estudiantes. A mediados de esta semana, se conoció el caso de la alumna que denunció haber sufrido bullying y otras formas de acoso por parte de sus compañeros durante el viaje de egresados.
La situación se agravó cuando una de las agresoras relató sus acciones en un video. Detalló cómo hostigó a la víctima, describiendo en un tono burlón cómo vertía agua sobre ella y cantaba comentarios despectivos. Según sus declaraciones, sus burlas incluían alusiones a un video íntimo que había sido difundido previamente entre los estudiantes.
La agresora también hizo mención a los síntomas que mostró la víctima tras el hostigamiento, como un brote psicótico, y confesó con desprecio que se reía de la situación: “Yo estaba tentada, lo estaba disfrutando”. Además, aseguró que cada vez que tenían la oportunidad de atacar a la víctima, lo hacían.
Tras la difusión de estos hechos, el Colegio Pía Didoménico emitió un comunicado en el que afirmaba haber actuado con “responsabilidad y celeridad” desde que tomó conocimiento de la situación, y se comprometió a colaborar con el Ministerio de Educación y Trabajo.
La institución enfatizó su compromiso con el bienestar integral de sus estudiantes, priorizando la protección de sus derechos y dignidad.
Por su parte, el Ministerio de Educación y Trabajo de Catamarca notificó que las autoridades del colegio deben presentar un informe detallado sobre lo sucedido, así como las medidas adoptadas, en un plazo de 24 horas.
Afuera del establecimiento, durante las manifestaciones de estudiantes, se podían leer pancartas que decían: “La indiferencia sostiene la violencia” y “Mi salud mental no es chiste”.
Según reportes, la alumna afectada aseguró en una carta dirigida a los medios que, durante las clases, los docentes habían mencionado las imágenes y filmaciones en reiteradas ocasiones, sugiriendo que estaban al tanto de la situación.
La justicia en Catamarca ha iniciado dos indagaciones relacionadas con este asunto. El fiscal penal juvenil, Guillermo Narváez, imputó a tres estudiantes del colegio por supuesta producción y distribución del material íntimo de la víctima. Dos de los acusados participaron del viaje, mientras que el tercero no estuvo presente.
Las defensas cuestionaron la validez de las imputaciones y se intentó alcanzar un acuerdo entre las partes, aunque este esfuerzo no tuvo éxito.
Simultáneamente, la fiscal Paola González Pinto lidera otra investigación centrada en el bullying sistemático hacia la estudiante, para evaluar el daño psicológico que esto pudo ocasionar.
Los padres de la joven afectada han anunciado su intención de presentar una denuncia penal contra la joven que divulgó las imágenes, lo que se sumará a las acciones legales previas.


















