La agenda incluyó reuniones entre funcionarios argentinos, representantes del Departamento de Estado y una delegación del Departamento de Energía estadounidense. También participaron representantes de la industria nuclear de ese país para analizar oportunidades de colaboración empresarial y desarrollo de proyectos conjuntos.
Durante los encuentros, la delegación argentina presentó los principales lineamientos de la nueva política nuclear, orientada a ampliar la escala productiva del sector, incorporar capital privado y transformar las capacidades tecnológicas nacionales en negocios comerciales y exportaciones.
El Gobierno busca aprovechar la experiencia acumulada por el país durante más de siete décadas en materia nuclear para impulsar proyectos de mayor envergadura, generar empleo calificado y ampliar su participación en el mercado internacional. En ese marco, la cooperación bilateral aparece como una vía para identificar oportunidades de inversión y fortalecer los vínculos industriales.
Uno de los proyectos centrales de las conversaciones fue el reactor multipropósito RA-10, cuya puesta en funcionamiento está prevista para 2027. Argentina analiza alternativas para incorporar participación privada en su explotación comercial, aumentar la producción de radioisótopos destinados a aplicaciones médicas y ampliar las ventas al exterior.
La agenda también incluyó posibles inversiones en la minería de uranio y en distintas etapas del ciclo de combustible nuclear. A su vez, se evaluaron oportunidades relacionadas con el desarrollo de reactores modulares pequeños, una tecnología que forma parte de las alternativas de expansión de la industria nuclear.
Otro de los puntos abordados fue la necesidad de armonizar las regulaciones para facilitar el desarrollo de proyectos en América Latina. El objetivo es reducir los costos asociados con los procesos de licenciamiento y ofrecer mayor previsibilidad a las inversiones, sin comprometer los requisitos de seguridad nuclear.
Además, las conversaciones contemplaron el fortalecimiento de las cadenas de suministro, la cooperación entre empresas y la formación de personal especializado. Estas iniciativas buscan ampliar las capacidades productivas argentinas y facilitar la participación de sus empresas en proyectos nucleares internacionales.
El acercamiento entre ambos países se enmarca así en una estrategia destinada a vincular el desarrollo tecnológico argentino con nuevas oportunidades comerciales, mediante inversiones privadas, cooperación industrial y una mayor inserción en los mercados externos.


















