Hurst vivía en Los Ángeles, Estados Unidos, y trabajaba como asistente contable en una inmobiliaria. Cuando la pandemia de coronavirus provocó despidos en la empresa y finalmente perdió su puesto, no tenía ahorros. Necesitaba conseguir trabajo o poner en marcha un emprendimiento que le permitiera generar ingresos con rapidez.
Su sueldo no le alcanzaba para vivir y ya tenía una cuenta en Facebook Marketplace, donde ofrecía distintos productos. Allí observó que una mujer vendía plantas con buenos resultados. Se lo comentó a su pareja, que lo animó a intentarlo. Así comenzó un negocio que terminaría por cambiarle la vida.
Al principio, Hurst tuvo dudas: no era aficionado a la jardinería y no sabía nada sobre plantas. Aun así, decidió probar. Cinco años más tarde, dirige una empresa millonaria, cuenta con 24 empleados y vende miles de ejemplares en subastas que transmite en vivo por TikTok.
El emprendedor encontró una fórmula para diferenciarse: comprar plantas a bajo precio, presentarlas de manera atractiva, elegir macetas llamativas y ofrecer un producto distinto que agregara valor.
La idea no era vender un helecho o un potus sin más, sino ofrecer algo difícil de encontrar en viveros o comercios tradicionales. “Tengo un diferencial que me permitió destacarme entre la multitud”, asegura.
Su primera venta fue una planta rosa que colocó en una maceta del mismo color. La respuesta superó sus expectativas: en pocas horas recibió numerosas consultas. Seis meses después, el emprendimiento se había convertido en el trabajo de tiempo completo de Hurst, su esposo Josh y su madre.
La actividad también le aportó algo que no esperaba: tranquilidad. Pasar los días entre colores, respirar aire puro y alejarse de los ruidos contaminantes le dio una paz interior que, afirma, transformó su vida. Para él, ese bienestar es tan importante como los dólares que gana con el negocio.
El emprendimiento se llama “Brandon, el chico de las plantas”. Comenzó en un pequeño balcón, donde Hurst puso sus primeros ejemplares y empezó a publicar en redes sociales. Además de vender, comparte consejos sobre cuidados y variedades.
Desde que empezó a publicar en TikTok con la cuenta Brandon, el chico de las plantas, reunió más de 100.000 seguidores en poco tiempo. Algunos de sus videos superan el millón de reproducciones. El crecimiento de la demanda obligó a transformar la escala del negocio.
En abril de 2023 realizó su primera venta por TikTok. La meta era colocar unas 30 plantas, pero la respuesta desbordó las previsiones: vendió 250 en tres horas. El volumen de pedidos fue tan alto que tuvieron que trabajar durante toda la madrugada para prepararlos. “Teníamos el departamento lleno de plantas”, contó recientemente.
Actualmente vende un promedio de 5.000 ejemplares por semana y prepara alrededor de 1.000 pedidos al día. Su facturación bruta anual llega a varios millones de dólares y, en lo que va de 2026, ya superó las 100.000 unidades vendidas.
A comienzos de este año dejó atrás los precios fijos y empezó a subastar las plantas durante transmisiones en vivo. El cambio triplicó sus ganancias. Algunos compradores llegan a ofrecer sumas muy altas: una mujer pagó 200 dólares por un potus común en una maceta de 30 centímetros.


















