La familia Seidler está a punto de concretar un acuerdo para vender los Padres por un monto récord de 3.9 mil millones de dólares a un grupo de capital privado liderado por José E. Feliciano y Kwanza Jones, según diversas fuentes.
Con un título en Ingeniería Mecánica y Aeroespacial de la Universidad de Princeton y un MBA de Stanford, su trayectoria profesional comenzó en los grupos de fusiones y adquisiciones de Goldman Sachs, antes de fundar en 2006 Clearlake Capital, una firma que actualmente gestiona activos por más de 90,000 millones de dólares.
Feliciano tiene experiencia en el ámbito deportivo. En 2022, jugó un papel clave en el consorcio que adquirió al Chelsea FC de la Premier League por más de 5,000 millones de dólares. Para él, los negocios y el deporte comparten un ADN común: “la importancia del trabajo en equipo, la estrategia y la ejecución”.
El interés de Feliciano en los Padres no es fortuito. Tras imponerse en una competencia feroz contra propietarios de equipos de la NBA y la Premier League, como Joe Lacob (Warriors) y Dan Friedkin (Everton), Feliciano busca aplicar en San Diego la misma agresividad financiera que le ha permitido ser reconocido como uno de los hombres más ricos de Los Ángeles, con una fortuna personal estimada por Forbes en 3,900 millones de dólares.
Una faceta destacada de Feliciano es su sólida asociación con su esposa, Kwanza Jones. Ambos se conocieron en Princeton y han formado un dúo inseparable tanto en el ámbito empresarial como en sus iniciativas de impacto social. Jones, artista y CEO de la compañía de desarrollo personal Supercharged, aporta una visión humanista y creativa que complementa la precisión financiera de José.
Ambos han impulsado iniciativas que trascienden más allá del ámbito deportivo. Para los aficionados de los Padres, la figura de Feliciano suscita optimismo. Se trata de un propietario que comprende el valor del entretenimiento en vivo y que vislumbra en el deporte una categoría de crecimiento a largo plazo. En sus propias palabras, la mejor forma de hacer que un club sea valioso es ganando.
Con la aprobación de la MLB en un futuro cercano, San Diego, además, se beneficiará de un dueño capaz de mantener nóminas sustanciales como las de Tatis Jr. y Mason Miller.











