El Xeneize, que organizó el Final Four para determinar al campeón del torneo más importante de clubes del continente, enfrenta un desafío considerable en la recta final hacia el título. En la jornada del viernes, tuvo que enfrentarse al poderoso Flamengo, el campeón defensor que el año pasado lo había vencido con contundencia en la final (83-57). Sin embargo, el anfitrión logró revertir esta historia con una actuación sobresaliente, imponiéndose por 81-58 y tomando así una dulce revancha.
Con un estadio lleno y un ambiente electrizante, Boca dominó el partido desde el inicio. Logró una ventaja significativa en el primer cuarto (19-9) y nunca miró hacia atrás. De hecho, logró imponerse en todos los parciales, ofreciendo una exhibición magistral ante un oponente (entrenado por el exentrenador del seleccionado argentino, Sergio Hernández) que no brilló como se esperaba.
El equipo dirigido por Casalánguida distribuyó de manera efectiva el goleo y los minutos de juego. En este marco, varios de sus jugadores destacaron, siendo el estadounidense Michael Smith y Martín Cuello los máximos anotadores con 16 puntos cada uno. También contribuyeron significativamente Agustín Barreiro (13 puntos y 10 rebotes) y Francisco Cáffaro (12 puntos y 10 rebotes).
Por el lado de Flamengo, que registró la puntuación más baja en la historia del torneo, Gui Deodato anotó 15 puntos, mientras que Alex Negrete, uno de los tres argentinos en el plantel carioca (junto a Franco Baralle y Bautista Lugarini), colaboró con 9 puntos.
Para conseguir su primer título en este certamen, Boca deberá mantener el nivel exhibido el viernes al enfrentar este sábado a otro gigante sudamericano, SESI Franca, que en la otra semifinal venció 83-71 al fuerte Nacional de Montevideo en el primer encuentro de la jornada en el Templo del Rock.
El conjunto brasileño, campeón del torneo la temporada pasada y actual líder de su liga, ganó el primer cuarto por 13 puntos (29-16) y parecía tener controlado el partido. No obstante, Nacional, respaldado por un nutrido grupo de aficionados que cruzaron el Río de la Plata, redujo la desventaja a solo un punto (60-59) a 54 segundos del final del tercer cuarto.
Sin embargo, Franca respondió con un parcial de 18-3 en los siguientes 5.08 minutos, rompiendo así las esperanzas del Tricolor montevideano, que había llegado invicto a este Final Four tras conseguir seis triunfos en su grupo clasificatorio (tres ante Flamengo y tres más a otros rivales).















