Sinner mostró un claro dominio en el Court Philippe Chatrier, habiendo ganado los dos primeros sets y llevando el marcador a 5-1 en el tercero, muy cerca de avanzar a la siguiente ronda. Sin embargo, el partido dio un giro inesperado. A un solo game de la victoria, comenzó a experimentar malestar y perdió 11 puntos seguidos. Con el marcador en 5-4 y 0-40 al servicio del italiano, decidió llamar al médico y se retiró del campo para recibir atención.
En medio de un intenso calor en París, con temperaturas superiores a los 30 grados, Sinner evidenció claros signos de agotamiento durante un encuentro que comenzó a mediodía. Su movilidad se vio afectada, su intensidad habitual disminuyó y comenzaron a aparecer errores inusuales para un jugador de su calibre.
Un momento impactante se registró durante un descanso, cuando las cámaras capturaron al italiano visiblemente desconcertado, sentado en su banquillo con serias dificultades físicas. Eventualmente, solicitó asistencia médica y abandonó momentáneamente la cancha para recibir cuidados.
El video de la situación rápidamente se difundió en redes sociales, mostrando a Sinner intentando recuperarse mientras era atendido, una escena que sorprendió incluso a los espectadores. Esto rápidamente desató un debate sobre el uso de los tiempos médicos y los criterios utilizados para autorizar estas pausas en partidos de alta exigencia.
Cabe resaltar que, en el momento de la interrupción, Juan Manuel Cerúndolo contaba con un triple set point a su favor, en un contexto de 5-4 y 0-40 en el tercer set.
No es la primera vez que Sinner se convierte en protagonista de una controversia relacionada con interacciones médicas. Recientemente, jugadores destacados del circuito como Daniil Medvedev y Alexander Zverev han manifestado sus inquietudes sobre interrupciones médicas durante partidos clave en los que Sinner ha estado involucrado.
La discusión en torno a los tiempos médicos se ha convertido en un tema recurrente en el tenis actual, especialmente cuando estas pausas tienen lugar en momentos críticos del juego, alterando la dinámica emocional y física de los encuentros.
El reglamento de la Federación Internacional de Tenis (ITF) establece que las atenciones médicas deben llevarse a cabo durante los cambios de lado o entre sets, aunque se contemplan excepciones para situaciones agudas que requieran atención inmediata, como hemorragias o emergencias médicas.
Se permite un tiempo máximo de 3 minutos para el tratamiento tras la evaluación del fisioterapeuta oficial del torneo, sin contar el tiempo de evaluación. Si el especialista determina que el jugador presenta una condición “aguda” que exige atención inmediata, se permite interrumpir el juego en ese instante.
En caso de hemorragia, el juego se detiene de inmediato para realizar la evaluación y tratamiento correspondiente. Si la situación no puede controlarse, el jugador podría verse obligado a retirarse.
El contexto climático también tuvo un rol clave en este evento. Roland Garros ha enfrentado jornadas de intenso calor, y varios jugadores han expresado su preocupación por las condiciones. Un ejemplo de ello fue el checo Jakub Mensik, quien colapsó sobre la cancha de tierra batida tras una maratónica partida de casi cinco horas contra el argentino Mariano Navone.
Después de la atención médica, Sinner no logró recuperarse. Al reanudarse el partido, Cerúndolo aprovechó el desconcierto del italiano, elevó su nivel anímico y completó una remontada extraordinaria.
El jugador argentino cerró el partido con un inesperado 3-6, 2-6, 7-5, 6-1 y 6-1. Esta derrota supuso una eliminación sorpresiva para Sinner, quien llegaba como el principal favorito tras la ausencia de Carlos Alcaraz y después de una temporada espectacular en el Masters 1000.
“Tuve suerte. Puse lo mejor. Era 6-3, 6-2 y 6-1 para él el partido. No me animo a decir que le gané. Fue un tema más de él. Yo solamente cumplí”, fueron las reflexiones del argentino tras este giro inesperado en su carrera. “Siento pena por él y ojalá que se recupere. Es un fenómeno”, agregó.
Esta caída también volvió a avivar el debate acerca de hasta qué punto las exigencias físicas del calendario y las condiciones extremas pueden influir en el desarrollo de partidos de tal envergadura.

















