Carlos Alberto Solari, el célebre líder de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota, falleció el viernes pasado a los 77 años en su residencia de Parque Leloir, en el partido de Ituzaingó, a causa de un ACV hemorrágico no traumático. Su cuerpo fue encontrado esa mañana en la pileta climatizada, donde intentaba aliviar los dolores de su condición.
Inicialmente, los profesionales médicos identificaron un hematoma en su cabeza, lo que apuntaba a la posibilidad de un golpe previo a la caída en el agua; sin embargo, más tarde se corroboró que dicha lesión era post mortem. Asimismo, quienes realizaron la autopsia confirmaron que no había indicios de ahogamiento.
La descubridora del cuerpo fue su cuidadora, quien, junto con su esposa, Virginia “Viru” Mones Ruiz, lo sacaron de la piscina y solicitaron asistencia médica. A pesar de los intentos de reanimación, el Indio ya había perdido la vida.
La Policía y la Fiscalía de Morón intervinieron de inmediato, dando inicio a una investigación que desde su inicio no observó señales que sugirieran la implicación de terceros en su fallecimiento, por lo que no se tomaron medidas contra quienes colaboraban en su cuidado. Se estima que el deceso ocurrió aproximadamente seis horas antes de que se hallara el cuerpo, a las 8:30. En consecuencia, el fiscal Lucio Rivero implementó un operativo que incluyó la intervención de la Policía Científica y la custodia del área.
Durante la recolección de información, todos los presentes debieron colocar sus teléfonos en bolsas antes de comenzar. Sin embargo, el ambiente se tornó inesperadamente sorprendido cuando sonó un teléfono de una persona que había llegado posteriormente, reproduciendo “Tarea fina”, uno de los populares temas de Los Redondos.
Se había afirmado que Solari contaba con la recomendación de no usar la pileta sin compañía, aunque se conoció que mantenía una rutina nocturna que lo llevaba a utilizarla regularmente en busca de alivio para el dolor ocasionado por su enfermedad.
Los seguidores del Indio, quien en su último proyecto musical había estado involucrado con Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado, llevaron a cabo un emotivo adiós en una ceremonia celebrada el domingo en el microestadio municipal “José María Gatica” de Villa Domínico, Avellaneda, que se extendió durante 18 horas y atrajo a un millón de personas, según estimaciones.


















