Efectivos de la Policía Bonaerense lo detuvieron en la madrugada del domingo mientras se trasladaba en una Volkswagen Amarok junto a una mujer de nacionalidad paraguaya, y portaba dos pistolas cargadas, a solo una cuadra del banco que aparentemente iban a asaltar. La persecución fue registrada por un dron equipado con cámara que seguía el vehículo, como se puede ver en la filmación que acompaña esta nota.
Pocas horas después, la Dirección de Investigaciones Contra El Crimen Organizado de Delitos Complejos realizó un allanamiento en su residencia en Moreno. La causa está bajo la supervisión del Juzgado Federal N°2 de Morón, a cargo del juez Jorge Rodríguez y del secretario Claudio Galdi. En la propiedad de Maidana, de 59 años, se halló equipo que evidenciaba su preparación para el delito: un chaleco antibalas, un fusil FAL de la marca Herstal, de fabricación belga y calibre 7,62, con 19 proyectiles. Además, su posesión de una Toyota Hilux, la cual había sido robada, también fue confirmada; este vehículo había sido denunciado como sustraído el 5 de mayo en Miramar.
Durante la inspección, se encontraron tres palas de obra, ganchos para escalar, guantes, arneses, clavos miguelitos, perforadoras, cortafierros y tres teléfonos móviles que serán sometidos a peritajes. También se confiscó un inhibidor de señales y una fotografía familiar de época. La tenencia del fusil y la camioneta robada le han acarreado a Maidana dos nuevas imputaciones por encubrimiento y posesión ilegal de arma de guerra, las cuales deberá enfrentar en su indagatoria programada para esta semana.
Testimonios recogidos durante la investigación revelan que en el domicilio de Moreno también residía Carlos César Almada, un paraguayo que es considerado otro de los sospechosos. Almada, de 46 años y con ciudadanía argentina, fue aprehendido en Baradero al mismo tiempo que Maidana. Junto con él, otros nueve cómplices fueron detenidos cerca del Banco Provincia, sobre la Ruta 41, en dos vehículos que contenían herramientas, incluyendo taladros de perforación.
Los cómplices de Maidana se encontraban en plena fuga. Aparentemente, habían comenzado a hacer un boquete en un viejo piso de madera en un depósito de ferretería para acceder a la bóveda del banco. Sin embargo, su esfuerzo fue en vano, ya que un sensor de alarma se activó y la Policía Bonaerense había montado una vigilancia previa.
En el hogar de Maidana se hallaron dos documentos relevantes: un certificado de libertad que tiene fecha de 2025 y un certificado de antecedentes penales. Este ex policía había sido un testigo arrepentido en el caso que involucró al ex fiscal Claudio Scapolán, acusado de manipular procedimientos relacionados con el narcotráfico con la complicidad de agentes de policía corruptos. La Cámara Federal de San Martín consideró que su testimonio fue inconsistente y poco creíble. Curiosamente, el delator que reveló el plan de robo especificó el nombre de Maidana.


















