Un relevamiento del sector, basado en datos oficiales de comercio exterior, indicó que durante el primer semestre de 2026 las importaciones de autopartes disminuyeron un 15,9% interanual. La reducción refleja una menor demanda de piezas e insumos para la fabricación local de vehículos.
El déficit comercial del sector alcanzó los US$3.928 millones, lo que representa una reducción del 17,3% frente al mismo período del año anterior. Sin embargo, la baja del saldo negativo no respondió a un crecimiento de las exportaciones, sino principalmente a una contracción en las compras externas destinadas a la producción.
Durante los primeros seis meses del año, las importaciones de autopartes sumaron US$4.534 millones, con una caída del 15,9% respecto del mismo período de 2025 y del 13% frente al segundo semestre del año pasado. La disminución se produjo en un contexto de menor actividad de fabricación de vehículos, que registró una baja interanual del 18,3%, con 204.658 unidades producidas.
La caída alcanzó a la mayoría de los segmentos de componentes. Las transmisiones fueron el principal rubro importado, con operaciones por US$1.028 millones, aunque registraron una baja del 10,9%. Los componentes de motor alcanzaron US$717 millones, con una reducción del 12,4%, mientras que los productos electrónicos y eléctricos totalizaron US$577 millones, con una disminución del 13,8%.
Otros sectores mostraron descensos más pronunciados: amortiguación, dirección y suspensión cayeron 31,3%; motores, 21,5%; equipamiento interior, 21,2%; y ruedas, neumáticos y cámaras, 20,9%.
En paralelo, las exportaciones de autopartes alcanzaron los US$606 millones, con una baja interanual del 5,9%.
El escenario también muestra cambios en la composición del comercio dentro de la cadena automotriz regional. Históricamente, Brasil concentró entre el 30% y el 40% de las importaciones argentinas de autopartes, pero durante el primer semestre de 2026 su participación descendió al 28,1%.
Las compras a Brasil sumaron US$1.275 millones, con una reducción del 24,1% respecto del año anterior. En contraste, aumentó la participación de proveedores asiáticos: Tailandia representó el 17% aproximadamente de las importaciones, con US$773 millones y un crecimiento del 4,1%, mientras que China alcanzó US$658 millones, con una suba del 2,3%.
Una tendencia similar se observa en Brasil, donde los componentes provenientes de Asia comenzaron a ganar espacio frente a los fabricados en la región. En el primer semestre del año, las importaciones brasileñas de autopartes argentinas disminuyeron un 10%, mientras que las compras a China aumentaron un 25%.
Brasil continúa siendo el principal destino de las exportaciones argentinas del sector, con US$414 millones, equivalente al 68,2% del total, aunque con una caída interanual del 4,4%.
Ante este escenario, representantes de la industria plantearon la necesidad de revisar de manera conjunta entre Argentina y Brasil las reglas de origen del Mercosur aplicadas al ensamblaje de vehículos, con el objetivo de preservar la integración productiva regional.
Además, señalaron la importancia de reforzar los controles sobre posibles prácticas de competencia desleal y evaluar herramientas de defensa comercial, como investigaciones por subsidios o medidas antidumping, similares a las aplicadas por otras economías para proteger sus cadenas de valor automotrices.


















