Los datos surgen del Indicador Sintético de Servicios Públicos (ISSP) elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC). El volumen de residuos recolectados mantiene una relación con la cantidad de productos que ingresan a los hogares, por lo que su evolución permite observar cambios en el consumo de alimentos, bebidas y artículos de uso cotidiano.
La menor generación de residuos se vincula con la reducción del consumo y con el impacto que tienen los ingresos de las familias sobre sus decisiones de compra. Cuando los hogares ajustan sus presupuestos, pueden reducir el desperdicio de alimentos, comprar menos productos empaquetados y postergar la renovación de determinados bienes.
Esta relación también alcanza a la actividad comercial. Una menor cantidad de clientes y un menor nivel de ventas en supermercados, comercios de cercanía, locales gastronómicos e hipermercados generan menos descartes de envases, cartón, plásticos y otros residuos.
De esta manera, la caída registrada en mayo se produjo tanto en el ámbito doméstico como en el comercial y acompañó una menor circulación de bienes de consumo. En términos generales, el comportamiento del indicador mostró una contracción interanual durante el mes, aunque el acumulado del año permaneció prácticamente estable.


















