Ahora, el tratamiento dependerá de un dato que aún no se conoce: el informe definitivo del patólogo. Este resultado también influirá en la gira que el Pontífice tiene programada por Sudamérica, del 6 al 8 de noviembre en Uruguay, del 8 al 11 en Argentina y del 11 al 17 en Perú.
“Para que la intervención fuera radical, se le extirpó el lóbulo inferior del pulmón derecho mediante una técnica videoasistida. El examen histológico in situ ha confirmado el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal y como se sospechaba a partir de los exámenes preoperatorios”, explicó el Vaticano.
La cirugía duró aproximadamente 90 minutos y se realizó sin complicaciones, aunque, según trascendió, el Papa estuvo cerca de tres horas en el quirófano. Se anticipa que permanecerá internado alrededor de una semana. Hasta el momento, la Santa Sede no ha anunciado alteraciones en su viaje.
“El siguiente paso es esperar el informe definitivo del patólogo”, comentó Claudio Martín, oncólogo especialista en pulmón del Instituto Alexander Fleming y presidente de la Asociación Argentina de Oncología Clínica. De acuerdo con Martín, el informe revelará dos datos importantes: el tamaño final del tumor, medido en laboratorio tras aplicar técnicas especiales, y si los ganglios linfáticos extraídos durante la cirugía presentan metástasis. Estos ganglios son los ubicados dentro del pulmón, cerca del tumor, y los del mediastino, la zona detrás del esternón, entre los pulmones.
Con esta información se definirá el protocolo a seguir. “Si los ganglios no presentan metástasis y el tumor, en líneas generales, es menor de 4 centímetros, comúnmente no se requiere tratamiento adicional. Podría haber alguna consideración si el tumor está entre 3 y 4 centímetros, y no se realiza tratamiento si tiene menos de 3 centímetros”, detalló Martín. En contraste, “si los ganglios tienen metástasis, independientemente del tamaño del tumor, se requiere un tratamiento adicional”.
El motivo radica en el riesgo de que la enfermedad se reanude. “Cuando el riesgo de recaída es bajo, como en el caso de un tumor de 2 centímetros sin afectación en los ganglios, el peligro de realizar el tratamiento puede ser mayor que el de que el tumor regrese”, subrayó.
Si el tratamiento es necesario, lo más habitual es la quimioterapia: “La mayoría de los pacientes reciben quimioterapia en cuatro ciclos, durante unos dos o tres meses, y algunos pueden recibir inmunoterapia posteriormente”. Además, se pueden incluir medicamentos orales si el tumor presenta ciertas mutaciones.
Diego Kaen, oncólogo y director de Investigación Clínica del Centro Oncológico Riojano Integral, coincide con esta perspectiva. Los adenocarcinomas de más de 4 centímetros o con ganglios del mediastino positivos generalmente indican la necesidad de quimioterapia adyuvante, que es un tratamiento posterior a la cirugía para disminuir el riesgo de recaída. Si el tumor mide menos de 4 centímetros y los ganglios son negativos, es probable que no se requiera tratamiento adicional y solo se realicen controles.
Kaen también menciona otro análisis pendiente: un estudio molecular del tumor conocido como NGS (Next Generation Sequencing, secuenciación de nueva generación). Este examen ayuda a identificar alteraciones en el cáncer que pueden ser tratadas con medicina de precisión. Una de estas mutaciones es la EGFR, presente en entre el 25% y el 30% de los cánceres de pulmón, que requiere la toma de un medicamento durante tres años post-cirugía si se encuentra. Otra alteración, la ALK, también se gestiona con un tratamiento oral.
Para Kaen, aún no hay suficiente información disponible. “La cirugía es el tratamiento principal para un cáncer de pulmón localizado, y todo indica que él tendría un cáncer localizado”, expresó. Añadió que hay razones para creer que los ganglios del mediastino eran negativos, pero carecen de datos definitivos.
Kaen plantea una inquietud que aclara como una “opinión personal” sin datos, señalando que en casos donde el nódulo es pequeño, se suele realizar una segmentectomía —remoción de un segmento del lóbulo—. Sin embargo, al Papa se le realizó una lobectomía completa. “Podría haberse encontrado con un tumor más grande de lo que se había estimado inicialmente”, sugiere Kaen. La lobectomía es una cirugía mayor que requiere un tiempo considerable de recuperación.
No obstante, esta visión no es unánime. En cirugía oncológica, se busca extirpar el tumor junto a un margen de tejido sano, de modo que la remoción de un lóbulo no implica necesariamente una complicación. El Vaticano no ha brindado más detalles sobre la operación.
Con respecto a las fechas, hay poco margen. La gira está programada para comenzar el 6 de noviembre, poco más de tres semanas después de la operación. Si el Papa necesita quimioterapia, el tratamiento de dos o tres meses podría interferir con su recorrido por Uruguay, Argentina y Perú. “Sin duda, será muy complicado que el Papa pueda asistir. Si debe iniciar quimioterapia, eso lo haría aún más difícil”, sostiene Kaen.
Si el informe revela un tumor pequeño sin ganglios afectados, la situación cambiaría. En ese caso, bastaría con controles periódicos, y solo quedaría por determinar el tiempo de recuperación de la cirugía. Kaen estima que, si fue una intervención mínimamente invasiva, la recuperación podría ser relativamente rápida.
Antes de la operación, el cardenal Pietro Parolin, secretario de Estado del Vaticano, afirmó: “Cuando estas situaciones son detectadas a tiempo, se pueden resolver con éxito”. Esta ha sido la única señal hasta ahora de que el cáncer podría estar en una etapa inicial. Según la Asociación Internacional para el Estudio del Cáncer de Pulmón (IASLC), la tasa de supervivencia a cinco años del adenocarcinoma en su estadio más temprano, el 1A1, oscila entre el 90 y el 92%. Ese porcentaje disminuye a entre 52 y 65% en el estadio 2, a entre 12 y 41% en el estadio 3 y a un máximo de 15% en el estadio 4.
“La extirpación completa del tumor sugiere que se trata de un estadio localizado y que la probabilidad de curación es notablemente alta”, concluye Kaen. La confirmación y novedades sobre el viaje llegarán con el informe patológico.


















