La inscripción comienza este martes y permanecerá abierta hasta el 30 de noviembre a través de la plataforma digital que habilitará la Escuela Nacional de Inteligencia. La convocatoria estará dirigida a ciudadanos argentinos nativos, naturalizados o por opción que cumplan con los requisitos establecidos en el estatuto del organismo.
El procedimiento quedó formalizado mediante la Resolución 941/2026, publicada en el Boletín Oficial y firmada por el secretario de Inteligencia, Cristian Auguadra. La normativa reglamenta las condiciones de ingreso previstas en el estatuto del personal, aprobado por el Decreto 1021/26, que entrará en vigencia el 1° de enero de 2027. Entre sus disposiciones establece que aprobar el curso básico será obligatorio para incorporarse a la carrera.
Los aspirantes deberán contar con la formación académica exigida para el perfil al que se postulen y presentar toda la documentación requerida. Una vez cerrado el período de inscripción, el secretario de Inteligencia definirá la cantidad de vacantes y las especialidades necesarias, de acuerdo con las demandas del organismo. Luego, la Escuela realizará una primera selección de candidatos, que permitirá determinar quiénes podrán avanzar hacia las evaluaciones.
El concurso tendrá cuatro etapas eliminatorias. La primera será un examen escrito de conocimientos generales. Posteriormente, los postulantes deberán atravesar evaluaciones físicas, psicológicas, psicotécnicas y de contrainteligencia, cuyos resultados serán clasificados únicamente como apto o no apto y tendrán carácter reservado.
La tercera instancia consistirá en una prueba escrita destinada a medir la idoneidad y las competencias técnicas necesarias para cada perfil. Su elaboración y corrección estarán a cargo de docentes con reconocida trayectoria académica.
Finalmente, quienes superen las etapas anteriores deberán participar de un coloquio ante un tribunal compuesto por tres funcionarios de la SIDE. En esa instancia se analizarán aspectos como la motivación para ingresar, la capacidad de análisis, el criterio propio, el desempeño en equipo y la conducta ética.
El sistema también contempla mecanismos para garantizar el anonimato de las evaluaciones escritas. Los exámenes serán identificados mediante códigos personales en lugar de los nombres de los participantes. La Escuela tendrá facultades para excluir a quienes incorporen marcas o señales que permitan identificar la autoría de las pruebas.
Las calificaciones se establecerán en una escala de 1 a 10. Para continuar en el proceso será necesario obtener al menos siete puntos en cada examen y alcanzar la condición de apto en las evaluaciones restantes. Quienes no cumplan con esos requisitos quedarán fuera del concurso. Además, los participantes podrán solicitar una revisión de sus calificaciones dentro de los cinco días hábiles posteriores a la notificación.
Concluidas las evaluaciones, se confeccionará un orden de mérito para determinar quiénes podrán acceder a las vacantes. En caso de empate, se priorizará el resultado obtenido en el coloquio, seguido por la calificación de la prueba de idoneidad y, finalmente, la del examen general. La aprobación de todas las instancias no garantizará automáticamente el ingreso, ya que la selección final dependerá de las posiciones alcanzadas y de los cupos disponibles.
Los candidatos que resulten seleccionados deberán cumplir con una dedicación exclusiva durante el desarrollo de la capacitación. A cambio, recibirán mensualmente un Estipendio Estudiantil de carácter no remunerativo. La normativa aclara que ese beneficio no generará una relación laboral con la SIDE ni derechos previsionales. De manera excepcional, podrán recibir autorización para dictar clases o desarrollar actividades académicas universitarias.
El régimen de cursada establece asistencia obligatoria y prevé la separación de aquellos ingresantes que acumulen más de cinco faltas injustificadas. También contempla sanciones por incumplimientos de las obligaciones, las normas de seguridad, las disposiciones de contrainteligencia y las pautas de conducta. Las medidas disciplinarias podrán incluir apercibimientos, suspensiones de hasta cinco días o la desvinculación del curso.
El plagio tendrá una sanción directa de separación. Además, todos los participantes deberán firmar un compromiso de confidencialidad sobre la información a la que accedan durante su formación. El incumplimiento de esa obligación podrá derivar en sanciones conforme a lo establecido por la Ley de Inteligencia Nacional.
Una vez aprobado el curso, los egresados podrán incorporarse a la planta de personal bajo la modalidad condicional, siempre de acuerdo con las vacantes existentes. Quienes no logren superar la capacitación podrán presentarse nuevamente en futuras convocatorias, aunque un segundo desaprobado impedirá nuevas postulaciones.
El reglamento también habilita la realización de intercambios académicos con otras instituciones y contempla actividades de perfeccionamiento para integrantes de academias extranjeras que mantengan convenios con la SIDE.
La resolución fue clasificada como de carácter público, por lo que sus disposiciones pueden difundirse fuera del ámbito oficial.


















