Según el comunicado, esta acción será calificada como una conducta antideportiva que atenta contra el espíritu del juego. Además de recibir una amonestación, los árbitros estarán obligados a sancionar un tiro libre indirecto a favor del equipo contrario en el lugar en el que se produzca la infracción.
La resolución responde en particular a una práctica que ha ganado popularidad en los últimos años en varios encuentros, interpretándose a menudo como un gesto provocativo hacia el adversario. La AFA enfatiza que este tipo de acciones puede llevar a enfrentamientos entre los jugadores, desestabilizar el desarrollo normal del juego y afectar negativamente la imagen del deporte en general.
“Consiste en que un jugador salte sobre el balón con ambos pies, con la intención de provocar al equipo contrario”, reza la circular divulgada este martes. Asimismo, se advierte sobre los posibles riesgos físicos que podría sufrir el futbolista que ejecute esta maniobra.
De esta manera, se instruye a los árbitros para que penalicen de inmediato cualquier acción de este tipo. La decisión ha suscitado un nuevo debate dentro del fútbol argentino, dividiendo opiniones entre quienes consideran que esta jugada puede ser vista como una muestra de habilidad y aquellos que la perciben como una provocación innecesaria en el campo de juego.












