El club enfrenta un periodo complicado, marcado por una campaña decepcionante, un entrenador reacio a dejar su cargo y la inminente jubilación de algunos de sus directivos. Central Córdoba ha crecido bajo la influencia de Gerardo Zamora, ex gobernador de la provincia, y de Pablo Toviggino, tesorero de la AFA, quien se encuentra en medio de una crisis judicial.
En Santiago del Estero, hablar sobre estos temas resulta delicado. Fuentes cercanas han revelado que Alfano y Paz Trotta ya habían manifestado su deseo de renunciar. Ambos son ingenieros y trabajan para el Consejo Provincial de Vialidad, institución encargada de las obras y carreteras provinciales, y están gestionando su jubilación.
Alfano había intentado renunciar en 2023, tras una disputa interna que culminó en 2024 con la salida de José Hache de Marco, ex tesorero del club, acusado de desviar fondos hacia su empresa familiar. Adicionalmente, fue responsable de la contratación de Favio Cabral, por el que se desembolsaron 100 mil dólares en comisiones, a pesar de que el jugador se encontraba lesionado. De hecho, Cabral era considerado un hombre de confianza del presidente, Agustín Alfano, sobrino del mandamás del club.
Recentemente, la situación ha sido agitada para Pepe, como es conocido el directivo santiagueño, debido a la crisis en el rendimiento deportivo del equipo. Tras ganar la Copa Argentina y alcanzar la Libertadores con una memorable victoria sobre Flamengo en el Maracaná, el plantel se ha desmoronado y actualmente enfrenta una crisis futbolística.
En 2026, de los 14 partidos disputados, el equipo solo ha conseguido tres victorias, todas en el estadio Madre de Ciudades, con un total de 7 goles a favor y 18 en contra. Asimismo, fue eliminado de la Copa Argentina por Gimnasia y Esgrima de Jujuy, tras un empate 2 a 2 y caer en penales. A día de hoy, se encuentra a 12 puntos de los playoffs, habiendo perdido las tres últimas fechas (Estudiantes, Newell’s y Riestra), mientras la tabla anual lo pone bajo una amenaza inminente de descenso.
En este contexto, los directivos intentaron presionar a Lucas Pusineri para que renunciara, pero el entrenador se opuso, reafirmando su compromiso contractual hasta el 31 de diciembre. “Si me quieren echar, pongan toda la plata”, comentó para hacer hincapié en su postura. Por ahora, seguirá dirigiendo el equipo en los próximos tres partidos (Platense, Lanús y Boca), y después se evaluará si es posible acelerar su destitución.
Central Córdoba ha dependido considerablemente del apoyo gubernamental. Entre 2020 y 2024, durante la gestión de Zamora, se emitieron más de 60 decretos de transferencia, calculándose que el club ferroviario recibió más de mil millones de pesos, que se destinaron a cubrir sueldos de jugadores y otros gastos operativos. En la actualidad, aunque el deporte sigue siendo un tema de gran importancia, la situación del club se presenta cada vez más compleja.












