Según un informe exclusivo de The Wall Street Journal, el acuerdo evaluaría a los Padres en aproximadamente $3,900 millones de dólares, superando en un sorprendente margen de $1,500 millones el récord previamente establecido por la venta de los Mets de Nueva York en 2020.
Aún falta la aprobación del 75% de los propietarios de la liga para concretar el acuerdo, y se anticipa que el anuncio oficial se realice a comienzos de la próxima semana. Esta transacción marcará el final de la era de la familia Seidler, quienes transformaron al equipo en una potencia mediática y de asistencia tras adquirirlo por $800 millones en 2012.
José E. Feliciano es un referente del ‘éxito latino’ en el ámbito financiero. Nacido en Puerto Rico y educado en Princeton, ha experimentado la presión de manejar una afición global tras liderar la adquisición del Chelsea FC en la Premier League. Junto a su esposa y socia Kwanza Jones, consideran que el potencial de los Padres de San Diego va más allá de lo económico; también buscan generar un impacto social positivo a través de la franquicia.
El músculo financiero de Feliciano es impresionante, dado que su empresa, Clearlake Capital, gestiona activos por más de 90 billones de dólares, dándole una base económica sólida para competir en el mercado más exigente del béisbol. Mientras Jones impulsa la innovación en desarrollo personal a través de su empresa Supercharged, ambos parecen tener la intención de reproducir en el Petco Park la cultura ganadora que intentaron instaurar en Londres, buscando también conectar con la comunidad local y elevarla a nuevas alturas.
Si bien $3.9 billones puede parecer un precio exorbitante, para quienes han seguido el ascenso de los Padres en los últimos años, la cifra resulta completamente justificada. Los Padres han dejado de ser considerados un ‘equipo de montón’ para convertirse en serios aspirantes al título de la Serie Mundial, alcanzando un hito extraordinario al registrar más de 3.4 millones de asistentes en su estadio durante una sola temporada.










