“¿Cómo encontrar las palabras para expresar una emoción que supera tus sueños más descabellados?”, reflexionó Lewis Hamilton el domingo, intentando describir sus sentimientos tras adquirir su primera victoria con Ferrari en el Gran Premio de Barcelona-Catalunya. “Mi corazón rebosa de alegría”, añadió, enfatizando la significación de un festejo que llegó gracias a una estrategia impecable y un auto que demostró una velocidad genuina durante todo el fin de semana. Este triunfo fue histórico para la categoría y constituyó una necesaria redención personal para el heptacampeón, de 41 años, que había comenzado a lidiar con sus


















