El informe, elaborado por una consultora privada, indicó que este canal representaba menos del 10% en 2024, pero tuvo un fuerte crecimiento hasta alcanzar en junio de 2026 un máximo histórico de US$125 millones en operaciones.
De esta manera, las importaciones realizadas mediante servicios de entrega internacional a domicilio llegaron a representar aproximadamente el 40% de las ventas registradas en shoppings dentro de esos segmentos. Durante el primer semestre, el volumen acumulado alcanzó los US$643 millones.
El relevamiento señaló que entre enero y junio esta modalidad de compras aumentó un 104,2% frente al mismo período del año anterior. En junio, el incremento interanual fue del 73,8%, superando el récord previo de US$118 millones registrado en abril.
A nivel general, el impacto sobre las importaciones totales todavía es limitado. Durante junio, las operaciones mediante courier representaron el 1,8% del total importado y el 13,5% de las compras externas de bienes de consumo.
Entre los factores que explican la expansión del comercio electrónico internacional aparecen la estabilidad cambiaria, una mejora del ingreso medido en dólares y la flexibilización de las condiciones para acceder a productos del exterior.
En ese sentido, los ingresos de trabajadores registrados del sector privado mostraron un incremento del 21,4% medido en dólares entre noviembre y mayo, aunque el poder adquisitivo real acumuló una caída del 3,6% desde septiembre.
En los últimos meses, el Gobierno nacional avanzó con modificaciones en el régimen de compras puerta a puerta, equiparando algunos requisitos del servicio postal estatal con los utilizados por empresas privadas de mensajería. Además, elevó el límite de exención impositiva de US$50 a US$400 por paquete, con un máximo de cinco envíos anuales, mientras que las compras de hasta US$3.000 continúan bajo un esquema con pago de aranceles.
Estos cambios profundizaron una tendencia iniciada en noviembre de 2024, cuando comenzó una etapa de mayor flexibilización del sistema. Desde entonces, las importaciones por courier registraron un crecimiento significativo respecto de los niveles previos.
El análisis sostiene que el comercio electrónico internacional comenzó a captar parte de una demanda que anteriormente estaba limitada por la falta de recuperación del salario real y las restricciones al financiamiento del consumo.
Ese escenario coincidió con una menor actividad en grandes superficies comerciales. Durante los primeros cinco meses de 2026, la facturación de los shoppings cayó un 4,8% respecto de 2025 y un 12,3% en comparación con 2023. En supermercados, las bajas fueron del 5,2% y del 23,5% respectivamente.
De todos modos, el relevamiento advierte que la caída del consumo no puede atribuirse únicamente al crecimiento de las importaciones por courier. La debilidad de la demanda interna continúa siendo un factor central, mientras que este canal representa una presión adicional de competencia en determinados rubros.
En términos generales, el comercio acumuló una baja interanual del 1,7% entre enero y mayo y se ubicó un 4,8% por debajo del mismo período de 2023, luego de la recuperación registrada entre la segunda mitad de 2024 y comienzos de 2025.
La mayor competencia externa también impacta sobre sectores industriales locales vinculados a la indumentaria, el calzado, la electrónica y el equipamiento para el hogar. Según el informe, las cantidades importadas de bienes de consumo, en relación con el tamaño de la economía, alcanzaron niveles máximos históricos.
Uno de los casos más destacados fue el de los teléfonos móviles, cuyas importaciones crecieron un 737% durante la primera parte del año luego de la eliminación de determinados impuestos.
El deterioro alcanzó a distintas ramas industriales. La producción de equipos informáticos, televisores y productos de comunicación se ubicó un 57% por debajo del promedio de la última década; los sectores vinculados al cuero registraron una caída del 50%; y los aparatos de uso doméstico descendieron un 40,3%.
La pérdida de actividad también tuvo impacto en el empleo formal. Luego de una recuperación de 25.754 puestos hasta mayo de 2025, desde ese momento se registró una caída de 35.167 empleos, lo que dejó un saldo negativo de 9.413 puestos desde noviembre desde 2023.


















