Las empresas vinculadas a la exportación de granos y derivados informaron ingresos por US$2.918 millones durante julio, lo que representó una baja del 3% frente a junio. De esta manera, el total liquidado entre enero y julio alcanzó los US$16.297 millones.
Desde las entidades del sector explicaron que la comparación interanual está influenciada por una situación excepcional ocurrida en julio de 2025, cuando el vencimiento de un esquema temporal de reducción de retenciones generó un incremento extraordinario en las declaraciones de exportación y en la liquidación de divisas.
En contraste, señalaron que la campaña actual presenta un comportamiento más cercano al habitual, sin beneficios fiscales extraordinarios que aceleren las ventas externas o modifiquen los tiempos normales de comercialización.
La menor entrada de dólares se da pese al buen desempeño de las exportaciones agroindustriales. Un relevamiento del sector bursátil agropecuario indicó que los embarques de granos y subproductos alcanzaron un récord de 69 millones de toneladas entre enero y julio, con un crecimiento interanual del 11,3% y por encima del máximo anterior registrado en 2022, cuando se habían enviado 65 millones de toneladas.
Sin embargo, el mismo análisis señaló que el ritmo de exportación todavía avanza por debajo del crecimiento de la producción. Mientras los despachos aumentaron un 6,15% respecto de 2022, la producción agrícola creció un 26% en el mismo período, lo que muestra una comercialización más lenta en comparación con otras campañas.
Hasta el 22 de julio, se había vendido comercialmente el 52% de la cosecha de los principales cultivos, frente a un promedio histórico del 64% para esa fecha. La diferencia de 12 puntos porcentuales refleja un menor ritmo de negocios respecto del comportamiento habitual, aunque en las últimas semanas comenzaron a observarse señales de recuperación.
Ese repunte estuvo acompañado por una mejora en los precios internacionales. Durante julio, la soja y el maíz registraron aumentos cercanos al 5,5%, mientras que el trigo avanzó alrededor del 7%. La suba de las cotizaciones favoreció una mayor actividad comercial, especialmente en el mercado del trigo, donde las operaciones habían mostrado menor dinamismo durante las semanas anteriores.
A pesar de estos factores positivos, la menor liquidación de divisas evidencia que el crecimiento productivo y exportador todavía no se refleja completamente en una mayor disponibilidad de dólares para la economía.
En un contexto en el que el Gobierno busca fortalecer las reservas y sostener la estabilidad cambiaria, la velocidad con la que el sector agroexportador avance con la comercialización de la cosecha continuará siendo una de las variables centrales durante los próximos meses.


















