La iniciativa, denominada “Alivio Cordobés”, apunta a ofrecer alternativas para hogares que enfrentan dificultades para afrontar sus compromisos financieros. El gobernador planteó que la propuesta busca dar respuesta a situaciones vinculadas con el pago de tarjetas de crédito, préstamos destinados a gastos cotidianos y distintos tipos de financiamiento familiar.
Según explicó Llaryora, el programa tendrá tres ejes principales. El primero será la reducción de las tasas de interés mediante un esquema de refinanciación que se instrumentará junto al Banco de Córdoba y al que se buscará sumar a entidades financieras privadas. La intención es ofrecer tasas inferiores a las vigentes actualmente en el mercado.
El segundo punto contempla la posibilidad de consolidar distintas deudas en una sola cuota, con condiciones previsibles y plazos de entre 24 y 48 meses dentro de una misma entidad financiera.
El tercer eje apunta a que el alivio en el peso de las obligaciones financieras permita liberar recursos de los hogares y destinarlos al consumo. El gobernador sostuvo que el dinero que las familias dejen de pagar en intereses podría regresar al comercio y a otros sectores de la economía provincial.
Llaryora presentó la iniciativa como un esquema de “esfuerzo compartido”, en el que cada sector tendría una responsabilidad específica. Según detalló, el Estado provincial reduciría impuestos, las entidades financieras resignarían parte de su rentabilidad y las familias asumirían sus compromisos mediante cuotas que puedan afrontar.
El gobernador aclaró que el objetivo no es condonar las deudas ni realizar transferencias sin contraprestación, sino brindar asistencia a quienes atraviesan dificultades para cumplir con sus obligaciones financieras.
El debate sobre el endeudamiento de los hogares también estuvo presente en la última reunión de Gabinete nacional. Allí se analizó especialmente la necesidad de mejorar la información sobre el Costo Financiero Total (CFT), que representa el monto efectivo que una persona debe pagar por un crédito.
Actualmente, bancos y billeteras digitales suelen destacar la Tasa Nominal Anual (TNA), un indicador que no contempla todos los costos asociados al financiamiento. El CFT incorpora, además de la tasa de interés, conceptos como gastos, comisiones, seguros e impuestos obligatorios.
Durante la reunión se planteó que la información disponible para quienes solicitan créditos no siempre resulta suficientemente clara para conocer cuánto terminarán pagando. Por el momento, no existen definiciones sobre nuevas medidas destinadas a exigir modificaciones en la forma en que bancos y billeteras digitales presentan el CFT.
En paralelo, el Gobierno nacional sostiene que los indicadores de morosidad comenzaron a mostrar una mejora y que la situación no configura una crisis que requiera una intervención estatal directa.
Javier Milei sostuvo recientemente que se están implementando medidas destinadas a mejorar la información y la transparencia en el otorgamiento de financiamiento y vinculó esas acciones con normas aprobadas durante la gestión de Federico Sturzenegger al frente del Banco Central de la República Argentina (BCRA).
El Presidente también señaló que se avanza hacia una mayor educación financiera y afirmó que los niveles de morosidad no reflejan una situación de crisis.
Según los datos recientes del BCRA mencionados por el Gobierno, la morosidad del sector privado pasó del 7,7% en mayo al 7,6% en junio. Estos números son utilizados por la administración nacional como argumento para sostener que los indicadores presentan señales de mejora y que no resulta necesaria una intervención estatal directa sobre el endeudamiento de las familias.


















