Al mediodía, el Brent se negociaba a US$105,50 por barril, con una suba del 2,38% respecto de la jornada anterior. El crudo de referencia para el mercado estadounidense y buena parte de América Latina, en tanto, se ubicaba en US$93,50, un 1,45% por encima del cierre previo.
La cotización del Brent había llegado a alcanzar los US$108 durante las primeras horas de la jornada, aunque posteriormente moderó parte del avance a partir de informaciones vinculadas con posibles contactos entre representantes de ambos países.
El foco de los mercados está puesto en el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural comercializados a nivel mundial. En medio de la crisis, Irán mantiene restricciones al tránsito de determinados buques occidentales, mientras que Donald Trump volvió a plantear la posibilidad de alcanzar un acuerdo con Teherán y advirtió sobre una intensificación de las acciones militares si no se logra un entendimiento.
Las versiones sobre eventuales negociaciones directas entre funcionarios estadounidenses e iraníes en Nueva York, en paralelo a la Asamblea General de las Naciones Unidas, contribuyeron a contener parcialmente el avance del crudo. El esquema que se analiza contemplaría una salida gradual a la crisis, con la reapertura del estrecho de Ormuz por parte de Irán y el levantamiento del bloqueo económico estadounidense.
La evolución del conflicto también repercute sobre los mercados financieros internacionales. La suba del petróleo y las perspectivas de nuevas presiones inflacionarias sobre la economía mundial generaron una jornada negativa para las acciones, con descensos de hasta el 2,7% en algunas bolsas asiáticas.
Los operadores continúan siguiendo las señales provenientes de Washington y Teherán, mientras el comportamiento del petróleo permanece condicionado por las restricciones al tránsito energético y por las posibilidades de una salida negociada al conflicto.

















