El 70,34% de los participantes señaló que un clima laboral positivo es fundamental para elegir un empleo, mientras que el 69,66% destacó la importancia de equilibrar las responsabilidades laborales con la vida personal y familiar. La remuneración y los beneficios económicos quedaron en tercer lugar, con el 59,46%.
Los resultados muestran que los ingresos continúan siendo un componente relevante de las decisiones laborales, aunque no se consideran de manera aislada. Cerca del 96% de los encuestados atribuyó importancia o mucha importancia a los tres aspectos principales: el ambiente de trabajo, el equilibrio entre las distintas áreas de la vida y la compensación económica.
La investigación incluyó principalmente a mujeres, que representaron el 63,75% de la muestra. La edad promedio fue de 20,6 años, el 64,23% cursaba estudios universitarios y el 62,93% se dedicaba exclusivamente a estudiar, sin tener un empleo a tiempo completo. Por estas características, los resultados describen las respuestas de quienes participaron, pero no constituyen una estimación representativa de toda la juventud argentina.
Al definir las características de una empresa ideal, el 39,8% mencionó el clima laboral y las relaciones interpersonales como aspectos centrales. El propósito de la organización y su impacto social reunieron el 26,4% de las respuestas, mientras que el bienestar y la posibilidad de mantener un equilibrio con la vida personal alcanzaron el 25%.
La flexibilidad también ocupa un lugar destacado entre las preferencias. El 43,84% identificó los horarios flexibles como la mejor alternativa para compatibilizar el trabajo con las responsabilidades personales y familiares. A su vez, el 58,86% consideró que la modalidad híbrida, que combina jornadas presenciales con trabajo remoto, es la más adecuada para su situación actual.
Estos datos reflejan el interés por contar con mayor autonomía para organizar los tiempos y combinar distintas modalidades de trabajo. La preferencia por la flexibilidad no supone necesariamente trabajar todos los días desde el hogar, sino disponer de condiciones que permitan adaptar la actividad laboral a otras necesidades cotidianas.
Las respuestas también muestran diferencias entre mujeres y hombres. Entre las mujeres, el 74% consideró muy relevantes tanto el buen ambiente laboral como el equilibrio entre las distintas áreas de la vida. En el caso de los hombres, esos porcentajes fueron del 65% y el 63%, respectivamente.
Las motivaciones personales también presentan matices. En el conjunto de los participantes, el 60,92% señaló que disfrutar del trabajo constituye una motivación importante, por encima de la obtención de ingresos, mencionada por el 52,78%.
Al observar las respuestas por género, el 66% de las mujeres ubicó el disfrute de la actividad laboral entre sus principales motivaciones, seguido por la posibilidad de hacer el bien a otras personas mediante el trabajo, con el 55%. Entre los hombres, en cambio, alcanzar los ingresos deseados encabezó las preferencias, con el 53%, seguido por disfrutar de la ocupación, con el 52%.
La familia también conserva un lugar central en los proyectos personales. El 80% de los encuestados afirmó que formar una familia con hijos forma parte de sus planes de vida, mientras que el 58% sostuvo que priorizaría a su familia por encima del empleo.
El interés por el propósito social de las organizaciones vuelve a mostrar diferencias de género. Entre las mujeres, el 30,1% destacó el impacto social y la finalidad de la empresa como características relevantes, frente al 16,4% de los hombres. Las mujeres también otorgaron mayor importancia al clima laboral y a las relaciones humanas.
En contraste, la reputación empresarial y el compromiso con la sostenibilidad tuvieron un peso menor en comparación con las condiciones de trabajo cotidianas. Solo el 22% consideró significativos estos factores al evaluar una propuesta laboral.
Los resultados plantean un desafío para las empresas que buscan atraer y retener a trabajadores jóvenes. Además de ofrecer salarios competitivos, las organizaciones deben prestar atención al trato cotidiano, la comunicación, el reconocimiento, la colaboración y las oportunidades de aprendizaje y desarrollo profesional.
En este escenario, una propuesta laboral atractiva combina una remuneración adecuada con condiciones que permitan desarrollar una trayectoria profesional sin relegar la vida personal. La flexibilidad, el bienestar y las relaciones dentro de los equipos aparecen así como elementos centrales de las expectativas expresadas por los jóvenes que participaron de la encuesta.

















