El indicador elaborado por JP Morgan avanzó 19 unidades, equivalente a un incremento del 3,1%, hasta ubicarse en 641 puntos básicos, según los datos difundidos por el mercado. La tendencia estuvo acompañada por bajas en los títulos de deuda argentinos: los bonos Bonares retrocedieron hasta un 1,2%, mientras que los Globales registraron pérdidas de hasta el 1,3%.
Con este resultado, el indicador quedó a 14 puntos de su máximo semanal, registrado el 2 de octubre, cuando alcanzó las 655 unidades. En las cuatro ruedas de la semana, acumuló una suba de 52 puntos, mientras que en octubre avanzó 34 unidades respecto de los 607 puntos con los que había cerrado septiembre, un incremento del 5,6%.
En lo que va de 2026, el riesgo país acumula un aumento de 70 puntos básicos, equivalente al 12,3%.
El desempeño de los activos argentinos estuvo condicionado por las señales provenientes de los mercados internacionales. Durante la semana, los bonos soberanos registraron una caída promedio del 0,9%, mientras que en la última jornada la baja promedio fue del 0,1%.
El contexto externo también mostró retrocesos en los indicadores de deuda emergente y un aumento de los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense. La tasa de los títulos norteamericanos a diez años se ubicó en el 5,09%, mientras que el índice EMB descendió un 0,3%.
La presión sobre los mercados emergentes se intensificó después de conocerse el dato de inflación de Estados Unidos el miércoles 14 de octubre. La reacción del mercado, con un incremento en los rendimientos de los bonos del Tesoro, afectó el desempeño de la deuda de países emergentes, incluida la argentina.
En ese marco, la recuperación que habían mostrado los bonos soberanos en dólares durante la jornada del viernes 9, cuando el riesgo país había cerrado en 579 puntos básicos, perdió impulso ante el deterioro de las condiciones financieras internacionales.
La sucesión de bajas en los títulos argentinos y el avance del indicador reflejan la sensibilidad de los activos locales frente a los movimientos externos, en una semana marcada por una mayor presión sobre la deuda soberana.


















