“En Argentina no le han tratado como se merecía”, dijo Alves en una conversación desde Salta, donde lleva a cabo diversas actividades deportivas, sociales y religiosas. El exlateral derecho, de 42 años, destacó la capacidad de Messi para ganarse el respeto del público a lo largo de los años, describiéndolo como un representante excepcional de su país.
Alves llegó a Salta el lunes para participar de un programa de dos días organizado por la Fundación Estilo de Vida, que incluyó una conferencia de prensa, una firma de autógrafos en un shopping y un partido de fútbol benéfico. Además, se programaron visitas a instituciones sociales y dos presentaciones en el estadio Delmi, una de ellas con propósitos deportivos y otra de carácter religioso.
Durante su estadía, también se presentó en la sede de la Liga Argentina Pro Evangelización del Niño (LAPEN), en el barrio Villa Soledad. Allí, compartió un sermón que atrajo a muchos vecinos, quienes se acercaron para tomarse fotos y obtener autógrafos. En ese ambiente, un hombre que estaba pasando por una situación personal complicada se acercó, visiblemente afectado, y Alves lo abrazó mientras rezaba por él. “Dios está acá, hijo, quedate tranquilo, Dios está con vos. Dios te da potestad”, le dijo, tal como registró un medio local.
En sus intervenciones, el exfutbolista también se refirió a su experiencia en la cárcel. Alves estuvo 14 meses en prisión preventiva en España, desde enero de 2023 hasta marzo de 2024, tras ser denunciado por agresión sexual. En febrero de ese año, había sido sentenciado a cuatro años y medio de prisión; sin embargo, en marzo de 2025, el Tribunal Superior de Justicia de Cataluña revocó la condena, absolviéndolo por unanimidad.
El tribunal determinó que la sentencia original contenía vacíos, imprecisiones e inconsistencias en la valoración de los hechos, y que las pruebas no cumplían con los estándares necesarios para establecer la presunción de inocencia. Tanto la Fiscalía como la denunciante anunciaron que presentarían recursos contra la absolución.
A partir de su vivencia, Alves formuló una reflexión que repitió en varias oportunidades durante su estancia en Salta. “A veces nosotros pensamos que estamos libres, pero en realidad estamos más presos que libres, porque la gran prisión del ser humano, la gran prisión del mundo es el pecado”, afirmó. También añadió una idea central de su mensaje religioso: “La cárcel es solo un lugar físico, la verdadera libertad proviene de liberarse de nuestros pecados”.
La agenda de Alves en la provincia incluyó, más allá de sus encuentros religiosos, un partido benéfico en el complejo Nicolás Vitale y visitas a organizaciones como la Fundación Anawin. La segunda jornada se centró en Salta, donde presentó su primer libro, escrito durante su tiempo en prisión, cuyo objetivo, según explicó, es inspirar a otros lectores.
Además, se programó un traslado a Rosario de Lerma, donde el exjugador participó de una actividad adicional la noche del lunes. Esta serie de eventos en Salta forma parte de una gira más amplia por el norte argentino, que combina su actual labor como predicador evangélico con actividades relacionadas al deporte y el compromiso comunitario.


















