Los cortes de datos a mediados de mayo sugieren que la inflación de este mes se mantendría por debajo del 2,6% registrado en abril, continuando así con la tendencia de reducción en los precios.
A diferencia de marzo, que suele ser un mes marcado por aumentos inflacionarios debido a factores estacionales, mayo presenta un escenario opuesto. Esto se ve complementado por las medidas implementadas por el Gobierno, que han suavizado el efecto del incremento en los precios de los combustibles.
Un estudio reciente de LCG indica que los precios de los alimentos experimentaron un descenso del 0,8% en la segunda semana de mayo, tras no mostrar variaciones en la primera semana.
Por su parte, Analytica reporta un incremento del 1% en los precios de los alimentos durante la segunda semana del mes, lo que los lleva a proyectar una inflación del 2,4% para mayo.
Econviews, en su relevamiento, detectó una deflación del 0,1% al comenzar mayo en su canasta de alimentos y bebidas, mientras que Eco GO reportó un aumento del 0,2% en los precios de los alimentos al inicio del mes, con una proyección total de inflación del 2,2% incluyendo otras categorías.
La consultora Equilibra también indica una tendencia a la baja en su evaluación, aunque su estimación se sitúa por encima del 2%.
Iván Cachanovsky, economista jefe de Libertad y Progreso, estimó que la inflación para mayo se ubicará entre el 2% y el 2,1% en respuesta a una consulta.
Por el contrario, la consultora ACM presenta una perspectiva más conservadora, sugiriendo que los aumentos en los servicios ejercerán presión sobre las cifras finales. “Si bien los datos de alta frecuencia parecen indicar una moderación de la variación de precios, sobre todo de alimentos y bebidas, los incrementos de las tarifas públicas presionarán al alza”, advirtió la consultora en su último informe.
Wise Capital también se suma a estas proyecciones, anticipando una inflación de hasta el 2,4% en mayo, aunque alerta que no descenderá por debajo del 2% hasta agosto o septiembre.


















