Martín Menem, presidente de la Cámara de Diputados, expresó su respaldo al proyecto de reforma de la Carta Orgánica del Banco Central, que fue presentado al Congreso por el presidente Javier Milei. Según Menem, un “sector importante” de la política apoyará la propuesta, a pesar de la oposición esperada del kirchnerismo y de la izquierda.
“No hay más argumentos a favor de mantener el Banco Central tal como ha estado operando, al servicio de los políticos de turno”, sostuvo Menem. En una entrevista, subrayó que la creación del BCRA en 1935 fue un punto de inflexión en la historia monetaria del país. Antes de su establecimiento, Argentina tenía una inflación del 0,9% anual; diez años después, esta cifra había escalado a cerca del 6% anual, lo que resultó en una significativa pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores sin ajustes en los salarios.
El presidente de Diputados mencionó diversos ejemplos que, a su juicio, evidencian el perjuicio de la intervención política en la autoridad monetaria. Citó la salida de la convertibilidad, cuando el Estado “le manoteó 15.000 millones de dólares a la gente” —equivalente, según su estimación, a 30.000 millones en términos actuales—, así como la creación del Fondo del Bicentenario durante la administración de Cristina Kirchner, que implicó la extracción de otros 10.000 millones de dólares del BCRA. También criticó la reforma de la Carta Orgánica de 2012, que amplió los objetivos del banco y facilitó su financiamiento al Tesoro.
Sobre el proceso legislativo, Menem indicó que el oficialismo dispone de 95 legisladores propios y necesita sumar 34 más para alcanzar el quórum. “Creo que un sector importante de la política nos va a acompañar”, afirmó, anticipando que mantendrá reuniones con jefes de bloque para coordinar una sesión en la que se analice la reforma del BCRA junto a otros proyectos. El oficialismo prevé llevar a cabo esta sesión el 19 o el 26 de agosto, o bien convocar a una única sesión más amplia.
Uno de los aspectos más destacados del proyecto, según Menem, es el mecanismo para la remoción de las autoridades del Banco Central. La iniciativa establece que para destituir al presidente y a los directores de la entidad se necesitará el apoyo de dos tercios de ambas cámaras del Congreso, en lugar de la mayoría simple que se exige actualmente. “Aquellos que deseen afectar la independencia del Banco Central tendrán que mostrar su intención ante la sociedad”, graficó.
Respecto al proyecto de “grillete fiscal” —que introduciría la figura del cierre parcial del Estado ante un déficit fiscal prolongado—, Menem aclaró que se trata de una ley complementaria a la reforma del BCRA, aunque no hay una fecha definida para su presentación. Según el esquema propuesto por Milei, si el resultado fiscal se mantiene en rojo durante varios meses consecutivos y el Congreso no actúa para corregirlo, se suspenderían las actividades no esenciales del Estado y los miembros del Poder Ejecutivo y Legislativo dejarían de percibir sus salarios.
Menem admitió que aplicar esta medida a los legisladores genera complicaciones constitucionales, ya que se refiere a otro poder del Estado, pero consideró que representa una señal política válida.
En relación a los comentarios de la vicepresidenta Victoria Villarruel, quien expresó en redes sociales su “preocupación por el estado” del presidente Milei, Menem prefirió no confrontar. “Lo que diga la vicepresidenta es irrelevante. Tiene otra agenda, no es la que votó la gente en noviembre del 23”, afirmó, y concluyó con un lacónico: “Doy vuelta la página”.
En esta misma línea, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, reafirmó su apoyo a la iniciativa de reforma del BCRA y demandó que Villarruel “dé un paso al costado” si no está de acuerdo con la gestión libertaria.
El proyecto de reforma ya fue presentado al Congreso por la Cámara de Diputados, junto con iniciativas relacionadas con la Inviolabilidad de la Propiedad Privada y la ampliación de la Inocencia Fiscal, mientras que el Grillete Fiscal y las reformas en el mercado de capitales y seguros se discutirán en una etapa posterior.

















