El fichaje de Thiago Almada como nuevo jugador de River ha generado un sinfín de expectativas, en especial ante el complicado presente que atraviesa el club, que ha sufrido cuatro derrotas en igual cantidad de partidos en el Torneo Clausura. Sin convertir goles, se encuentra en la última posición de su grupo y ha acumulado un récord histórico de seis caídas consecutivas en torneos de la AFA, algo sin precedentes en su trayectoria.
En River, las esperanzas están puestas en que Almada pueda inyectar nuevo impulso a un equipo que atraviesa una crisis de resultados, la cual ha mermado su rendimiento. Se confía en que su llegada sea un factor determinante que permita revertir esta situación. Muchos esperan que sea capaz de asumir un rol de liderazgo futbolístico en un plantel que lo necesita urgentemente. Sin embargo, queda la duda: ¿es el jugador adecuado para hacerse cargo del equipo en este contexto?
El talento de Almada es indiscutible. A sus 25 años, ha sido parte del equipo que obtuvo el título mundial y que además alcanzó la final. Durante el Mundial que se celebró en Canadá, México y Estados Unidos, fue titular en tres partidos, aunque luego perdió su puesto cuando el entrenador Lionel Scaloni optó por reforzar el mediocampo. No obstante, sus actuaciones durante las eliminatorias fueron brillantes y destacadas.
Sin embargo, en el ámbito de los clubes, Almada no logró consolidarse en Europa. En el fútbol francés con el Lyon y en el Atlético de Madrid, su desempeño no fue el esperado. De hecho, el DT del Colchonero, Diego Simeone, decidió prescindir de sus servicios, lo que llevó al club a aceptar su venta. A lo largo de este tiempo, no recibió ofertas importantes de Europa, y las propuestas que surgieron fueron de Sudamérica, incluidas las de River y Flamengo.
Entre estas dos oportunidades, decidió regresar al país y vestir la camiseta de River. Cabe mencionar que su paso por Brasil lo llevó a mostrar su mejor versión, tal como había hecho en sus inicios en Vélez y tras su etapa en el Atlanta United de la MLS. En 2024, fue uno de los jugadores más destacados en Botafogo, siendo fundamental en su conquista de la Copa Libertadores, un triunfo que se celebró en el estadio Monumental, donde su equipo venció al Atlético Mineiro por 3-1.
A lo largo de ese semestre, Almada disputó 26 partidos con Botafogo, marcó 3 goles y otorgó 2 asistencias. Más allá de sus números, su contribución fue crucial desde el plano del juego, en un conjunto que contaba con figuras importantes como Luiz Henrique, Igor Jesús y Jefferson Savarino, entre otros. Al igual que River, Botafogo, bajo la administración de un grupo inversor, había desembolsado 21 millones de dólares para adquirir sus derechos.
Durante una fase de grupos algo irregular en la Libertadores, donde Botafogo perdió los dos primeros encuentros, la llegada de Thiago Almada se tradujo en un cambio positivo para el club brasileño. Apenas llegó, fue lanzado a la cancha y rápidamente demostró su valía, aportando su característica habilidad y generando orden y peligro en la ofensiva. Esto derivó en una serie de victorias que incluyó triunfos sobre Palmeiras en octavos de final, San Pablo en cuartos y Peñarol en semifinales, culminando con la conquista del título ante Atlético Mineiro.
El entrenador Artur Jorge encontró en Almada el motor de su ataque, integrándolo en una estructura que siempre incluía un delantero centro. Desde la banda izquierda, el argentino logró desequilibrar, complementando su juego con otro refuerzo destacado, Luiz Henrique, que ocupó la banda opuesta.
Por su parte, Coudet también considera ubicar a Almada en esa misma franja del campo. Uno de los principales retos será lograr que Almada y Ángel Correa coexistan en el equipo sin solaparse. Ambos tienen estilos de juego similares, pero es evidente que los mejores jugadores deben formar parte de la alineación y construir sociedades efectivas en el campo. Lamentablemente, el entrenador se encuentra cada vez más presionado por los negativos resultados y no ha podido encontrar la fórmula del éxito para el equipo.
Se prevé que Almada actúe desde tres cuartos de cancha hacia adelante, fácilmente recostado hacia la izquierda, ya sea en un 4-2-3-1, donde Correa se ubicaría en el centro, o quizás en un 4-1-3-2, que lo tendría al lado de un delantero como Lucas Beltrán o Rafael Santos Borré.
La gran interrogante radica en si Almada podrá asumir la conducción del equipo y liderar el juego, o si tendrá que depender de otros jugadores que faciliten la circulación del balón y la distribución del juego. En ese rol, podría sumar a otro ex Vélez, Tobías Andrada, quien ha mostrado gran personalidad en su debut ante Tigre. Sin embargo, la sensación es que la disposición del plantel es imprecisa y necesita mejorar en el mediocampo.
De hecho, Coudet tuvo que tomar decisiones cruciales, como la de incluir a Andrada en la lista de convocados para la Copa Sudamericana, dejando fuera a Francisco Ortega, a pesar de que Marcos Acuña se encuentra lesionado. Coudet tiene opciones como Facundo González, Lautaro Rivero o Valentín Lucero para completar esa posición. Los restantes cuatro jugadores que se pueden anotar son Nicolás Otamendi, Ángel Correa, Rafael Santos Borré y Almada, quien se sumará con gran expectativa.
El nuevo refuerzo estrella estará habilitado para jugar en la Sudamericana durante esta fase de octavos de final. Inicialmente, se esperaba que su debut fuese en el Monumental contra Independiente Santa Fe, programado para el 19 de agosto, pero debido a la suspensión del partido por un terremoto en Colombia, la serie fue reprogramada para una semana después, dándole tiempo adicional para prepararse y acompañar al equipo en su debut ante el rival cafetero.
“Sería egoísta de mi parte que Thiago, que estaba de vacaciones, juegue en la altura de Bogotá, sería irreal”, afirmó el entrenador en una conferencia de prensa realizada en el estadio José Dellagiovanna, tras la derrota ante Tigre. En relación a otros jugadores que llegaron recientemente, como Correa, Andrada y Ortega, quienes fueron incorporados rápidamente al equipo, Coudet enfatizó: “Los muchachos que llegaron han querido integrarse y la necesidad ha hecho que se metieran, pero Almada seguramente estará para el domingo o para la vuelta.”
Así, resta saber si el campeón del mundo tendrá su estreno el domingo ante Argentinos en el Monumental, o si el siguiente encuentro será contra Vélez, o tal vez antes, en la serie de octavos de final de la Copa Sudamericana contra Independiente Santa Fe de Bogotá, en una sede aún por definir. En cualquiera de esos encuentros, iniciará su travesía con la camiseta de River, y las expectativas son que esta nueva etapa brille con intensidad.
















