Un análisis de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC), elaborado a partir de datos oficiales, muestra que en los últimos años los impuestos inmobiliarios aumentaron su participación en la presión tributaria, al pasar del 0,8% al 1% del Producto Bruto Interno (PBI). En el mismo período, Ingresos Brutos retrocedió del 4,2% al 3,9%.
La recaudación de los gobiernos provinciales cayó 2% en términos reales en lo que va del año. Sin embargo, la evolución varía según el tipo de impuesto y muestra un comportamiento diferente entre los principales tributos.
Ingresos Brutos, que constituye la principal fuente de recursos tributarios propios de las provincias, registró una baja del 3% en el conjunto de las jurisdicciones. En cambio, los distintos impuestos inmobiliarios aumentaron 10% en términos reales, una evolución que refleja un mayor peso de estos tributos frente a la menor recaudación de Ingresos Brutos.
La caída de Ingresos Brutos estaría relacionada con un nivel de actividad económica que todavía no logra consolidarse. Otro impuesto vinculado con el movimiento económico, el impuesto de Sellos, también registró una disminución en 20 jurisdicciones.
Entre las provincias con mayores bajas de Ingresos Brutos aparecen Misiones, con una caída del 20,9%, y La Rioja, con 12,5%. También registraron descensos la Ciudad de Buenos Aires, con 7,5%; Salta, con 7%; Tucumán, con 6%; y Chaco, con 5,9%.
En sentido contrario, La Pampa, Neuquén, Río Negro, San Juan, Santa Fe y Santiago del Estero no siguieron la tendencia negativa y mantuvieron una evolución diferente en la recaudación de este tributo.
A pesar de la caída, Ingresos Brutos continúa siendo por amplio margen el impuesto más importante para las provincias. En Santa Cruz y Misiones representa más del 90% de los ingresos tributarios propios, mientras que en Tierra del Fuego alcanza el 53%.
Este impuesto genera además un efecto acumulativo sobre las distintas etapas de producción y comercialización y representa una de las principales fuentes de recursos tributarios para las provincias. En conjunto, la recaudación de Ingresos Brutos alcanza casi los US$25.000 millones anuales.
En paralelo, los impuestos inmobiliarios adquirieron mayor relevancia en las cuentas provinciales. El aumento del 10% real registrado en el conjunto de las jurisdicciones no necesariamente responde únicamente a incrementos de tasas o alícuotas. También podría estar relacionado con una mayor intensidad en el cobro por parte de los fiscos provinciales, en un contexto de menores ingresos provenientes de Ingresos Brutos.
Chaco presentó un comportamiento excepcional, con un incremento del 615% en la recaudación inmobiliaria. La evolución se vinculó con un aumento en la cantidad de contribuyentes luego de una reducción de alícuotas. En otras jurisdicciones, el crecimiento también podría haber estado relacionado con revalúos que elevaron las bases imponibles.
Entre las provincias que registraron mayores aumentos en la recaudación de impuestos inmobiliarios aparecen Salta, con 100%; Chubut, con casi 50%; San Luis, con 38%; Entre Ríos, con casi 30%; y la provincia de Buenos Aires, con 19%.
Otro factor que incide en la evolución de estos tributos es la forma en que se actualizan los valores utilizados para determinar los pagos. En general, las provincias toman como referencia la inflación del año anterior, por lo que los incrementos aplicados a los impuestos inmobiliarios pueden superar la inflación registrada durante el año en curso. Este mecanismo, combinado con una inflación menor durante este año, explica parte del aumento real de la recaudación inmobiliaria.
De esta manera, mientras Ingresos Brutos pierde peso por el menor nivel de actividad económica, los impuestos inmobiliarios adquieren una participación creciente dentro de la recaudación propia de las provincias.

















