El castigo más severo fue para Paredes, quien recibió una suspensión de 10 partidos y una multa de 90.000 dólares. Por su parte, Molina no podrá jugar en 7 encuentros de la Selección y también fue multado con la misma cantidad. Además, Thiago Almada fue sancionado con un partido y Roberto Ayala con tres, quedando ambos sujetos a una multa de 30.000 dólares en cada caso.
Di María, en declaraciones que nos comentó un periodista, indicó que mantiene contacto con Paredes y cuestionó la gravedad del fallo. “Hablo siempre. Es exagerado. Seguramente será muchísimo menos, no solo para él, sino también para Nahuel”, dijo, añadiendo que la AFA planea apelar la decisión de la FIFA para intentar reducir las suspensiones.
“Es algo que podía pasar, porque se agarraron al final, pero es bastante exagerado todo”, expresó el delantero, quien se retiró de la selección tras conquistar la Copa América 2024 y ha sido clave en el ciclo de Lionel Scaloni gracias a sus destacadas actuaciones en finales anteriores.
La resolución de la FIFA se hizo pública el 21 de agosto, tras una investigación sobre los acontecimientos ocurridos tras el pitido final de Slavko Vincic en la final del Mundial 2026, que tuvo lugar el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey, enfrentando a Argentina y España.
Las suspensiones impactarán en los próximos partidos de la selección. Según el Código Disciplinario de la FIFA, cuando la sanción se traduce en partidos, solo se contabilizan los encuentros que efectivamente se juegan, sin necesidad de que el jugador esté en la lista de convocados.
El caso de Paredes está relacionado con la pelea que tuvo con Gavi al finalizar el partido, y FIFA lo acusó de tres infracciones bajo el artículo 14, apartado 1, letra i, catalogándolo como “agresión”. Molina, actual lateral de la Roma, fue señalado por dos cargos bajo el mismo artículo: uno consumado y otro en grado de intento, surgido de un cruce con Rodri durante los festejos de España.
La sanción no solo afectó a los jugadores. La AFA fue multada con 321.000 dólares y deberá jugar sus próximos dos partidos de local con una restricción del 50% de aforo, aunque parte de la sanción quedó suspendida: uno de los partidos y 100.000 dólares estarán sujetos a un periodo de prueba.
De acuerdo a la resolución, la selección fue sancionada por infracciones al Código Disciplinario de la FIFA relacionadas a cánticos y gestos discriminatorios de sus seguidores, así como por conducta inadecuada del equipo y problemas de orden y seguridad en los partidos, incluyendo una penalización por mostrar la bandera “Las Malvinas son Argentinas”. La Comisión resolvió que 100.000 dólares de la multa se destinen a un plan de lucha contra la discriminación.
Un medio español destacó el tema en su portada con un título contundente que decía: “Duro castigo por no saber perder”, y detalla las conductas atribuidas a cada sancionado, llamando a Paredes “el más salvaje de todos en ese tramo final”. Otro periódico madrileño reportó que la Comisión Disciplinaria aplicó “duras sanciones” por los incidentes ocurridos entre Argentina y España.
Medios catalanes también se hicieron eco de la noticia, resumiendo el castigo como una “lluvia de sanciones” a la selección argentina. En contraparte, una publicación británica se centró en el monto de la multa por la pancarta sobre las Malvinas, considerándolo un castigo leve frente a la gravedad de los incidentes.
En Inglaterra, un medio interpretó la decisión de forma similar y sostuvo que los jugadores argentinos se salvaron de un castigo severo por la pancarta, aunque dos futbolistas fueron suspendidos por un total de 17 partidos debido a la confrontación en la final. Posteriormente, el mismo medio insistió en que “Argentina se ha librado de un castigo importante a pesar de las peticiones para sancionar a sus estrellas ‘idiotas’, que portaron una pancarta afimando que las Islas Malvinas pertenecen a su país”.
Otro medio subrayó la “vergüenza” del final escandaloso entre los jugadores y catalogó a Paredes como “agresivo”, destacando su sanción de 10 partidos y la suspensión de Gavi, quien también fue castigado tras la pelea, recibiendo una fecha de suspensión y una multa de 30.000 dólares.
El seleccionador del equipo campeón del mundo, Luis de la Fuente, fue consultado sobre esta resolución durante una entrevista en Radio Nacional de España. “Lo que no se puede dar es esa imagen, ante más de dos mil millones de personas. Pero lo más importante es que nuestros jugadores fueron las víctimas”, sostuvo, agregando que había recibido disculpas del seleccionador argentino, Lionel Scaloni, y de algunos jugadores. Afirmó que situaciones como esta deben ser evidenciadas para que no se repitan, calificándolas de “intolerables” e “inadmisibles”.

















