Las futuras unidades tendrían como destino previsto la Base Naval Mar del Plata, histórica sede de la Fuerza de Submarinos. Desde allí operaba el ARA San Juan, que desapareció en noviembre de 2017 durante una misión en el Atlántico Sur.
La inclusión de esta autorización en el proyecto presupuestario no significa que la compra haya sido adjudicada ni que exista una orden de adquisición. Tampoco supone que los US$2.300 millones estén disponibles de manera inmediata. El artículo 42 habilita al Ejecutivo a buscar y negociar las condiciones de financiamiento, con un plazo mínimo de amortización de tres años.
Para que esa posibilidad continúe vigente, la autorización deberá mantenerse durante el tratamiento del Presupuesto en el Congreso. En caso de que sea aprobada, el Ejecutivo deberá avanzar posteriormente en la obtención del financiamiento necesario y en las negociaciones correspondientes para concretar una eventual compra.
El plan de reequipamiento naval incluido en el proyecto es más amplio. Además del monto previsto para los submarinos, se contempla una autorización de financiamiento por otros US$1.200 millones para incorporar dos fragatas multimisión, que tendrían como destino la Base Naval Puerto Belgrano.
En conjunto, ambas operaciones representan una autorización de crédito por US$3.500 millones. Si se toma como referencia el tipo de cambio proyectado para diciembre de 2027, de $1.847,60 por dólar, el monto equivaldría a aproximadamente $6,47 billones.
El volumen de esos recursos adquiere relevancia frente al presupuesto general previsto para el área de Defensa. Para 2027 se proyecta un gasto de $3.778.590,5 millones, un 24,4% superior al previsto para 2026. Con una inflación estimada oficialmente en 18%, el incremento implicaría una suba real cercana al 5,4%.
Sin embargo, los submarinos y las fragatas no figuran entre los proyectos de inversión que ya cuentan con crédito presupuestario asignado para 2027. La diferencia implica que el proyecto habilita al Estado a avanzar en la búsqueda de financiamiento, pero no constituye por sí mismo una decisión de compra.
La eventual incorporación de los submarinos permitiría retomar una capacidad de la Armada que permanece interrumpida desde la desaparición del ARA San Juan. La documentación presupuestaria establece específicamente a Mar del Plata como destino de las futuras unidades.
La iniciativa está incluida dentro del Plan de Adecuación y Reequipamiento Militar Argentino (ARMA), implementado en mayo de 2026 con el objetivo de orientar recursos hacia la modernización de las capacidades de las Fuerzas Armadas.
El proyecto también contempla adquisiciones que ya se encuentran en marcha. En el caso de la Armada, se prevé una partida de $37.616 millones para incorporar cuatro helicópteros navales livianos destinados a la Base Naval Puerto Belgrano.
El avance de las operaciones de financiamiento para los submarinos y las fragatas quedará sujeto al tratamiento legislativo del Presupuesto 2027. El Congreso deberá definir si las autorizaciones de crédito forman parte de la ley que finalmente se sancione y, posteriormente, el Poder Ejecutivo deberá gestionar los recursos necesarios para llevar adelante las adquisiciones.


















