El dato marca un cambio en la dinámica que venía mostrando el sector durante los últimos meses. Desde mayo, los despachos se habían mantenido prácticamente estancados alrededor de las 820.000 toneladas mensuales. El salto registrado en septiembre permitió quebrar esa meseta y acercar nuevamente el nivel de actividad a los valores más elevados observados en los últimos años.
Sin embargo, la mejora de septiembre todavía no alcanza para revertir el desempeño acumulado del año. En los primeros nueve meses de 2026, los despachos de cemento registran una caída del 3,2% en comparación con el mismo período de 2025. Es decir, aunque el último dato mensual muestra una recuperación, el balance anual continúa mostrando una contracción.
La evolución de los despachos constituye además un indicador relevante para seguir el comportamiento de la construcción, aunque existe un desfase respecto de las estadísticas oficiales de actividad. El último dato disponible del Índice Sintético de la Actividad de la Construcción (ISAC), elaborado por el INDEC, corresponde a julio.
Según ese informe, la actividad de la construcción registró en julio una caída interanual del 4,5% frente al mismo mes de 2025. En la comparación mensual, y una vez aplicado el ajuste estacional, el retroceso fue del 4,6% respecto de junio.
La tendencia-ciclo, que permite observar la evolución subyacente de la actividad y reducir el efecto de los movimientos más puntuales, también mostró una variación negativa: cayó un 1,1% mensual durante julio.
A pesar de estas bajas recientes, el acumulado de los primeros siete meses de 2026 todavía presenta una variación positiva. De acuerdo con el INDEC, la actividad de la construcción aumentó un 1,7% frente al mismo período del año anterior.
Los datos muestran así un escenario con señales mixtas para el sector. Por un lado, el fuerte incremento de los despachos de cemento en septiembre puede interpretarse como una señal de recuperación de la demanda de materiales luego de varios meses de relativa estabilidad. Por otro, la caída acumulada de los despachos y el retroceso registrado por el ISAC en julio reflejan que la construcción todavía atraviesa una etapa de actividad irregular.
La evolución de los próximos meses será clave para determinar si el repunte observado en septiembre constituye un cambio sostenido de tendencia o si se trata de una recuperación puntual después del estancamiento registrado desde mayo.
















