En la actualidad, Sinner lidera la clasificación con 11.000 puntos, pero perderá, sin duda, 3.000 por no poder defender sus títulos en Viena, París y las finales ATP, lo que reducirá su total a 8.000 puntos al finalizar la temporada.
Zverev, quien se encuentra en segundo lugar con 9.720 puntos, solo necesita defender 930, que obtuvo el año pasado en los mismos torneos, lo que le permitirá terminar con una cifra superior a la de Sinner y a Alcaraz, este último en la tercera posición con 5.560 puntos tras su participación en Tokio, donde logró una victoria en el ATP 500.
Así, el alemán, que ya ha sido campeón este año de Roland Garros y el US Open, concluirá el año 2026 como número uno del mundo. La única variable será conocer cuándo alcanzará esa cima, lo cual dependerá de su rendimiento en las próximas competiciones.
Zverev estuvo muy cerca de alcanzar el número 1 hace más de cuatro años, momento en que se posicionó segundo en el ranking, detrás del ruso Daniil Medvedev. Sin embargo, su sueño se vio truncado en 2022 debido a una grave lesión en el tobillo derecho que sufrió durante las semifinales de Roland Garros ante Rafael Nadal, donde se rompió tres ligamentos, afectando no solo su carrera, sino también su ilusión.
Pese a las adversidades, Zverev se recuperó y ha luchado incansablemente; ahora solo debe defender 580 puntos en lo que resta del año para alcanzar su objetivo. Se convertirá en el segundo alemán, luego de Boris Becker, en llegar a la cima del tenis, un logro que Becker alcanzó por 12 semanas en 1991, seis años antes del nacimiento de Zverev.
La discusión sobre su merecimiento como número 1 está presente; algunos críticos señalan que, a pesar de sus dos títulos de Grand Slam obtenidos este año, como solo ha vencido a un tenista del top ten (Ben Shelton en la final del US Open), su desempeño se ve menospreciado. Sin embargo, Zverev ha demostrado tener los méritos necesarios para aspirar a esta posición.
Es importante destacar sus fortalezas, especialmente su estado físico, que le ha permitido destacarse durante el 2026. Si bien Sinner golpea la pelota con mayor fuerza y Alcaraz muestra más explosividad, Zverev ha demostrado ser el más consistente en los últimos tiempos, aunque ha contado con la ventaja de la inactividad de sus principales rivales.
Todo jugador que alcanza el número 1 lo hace por méritos propios, y Zverev ha tenido un año sobresaliente, alcanzando al menos las semifinales en todos los Grand Slams: llegó a esas instancias en Australia, fue finalista en Wimbledon y logró el campeonato tanto en Roland Garros como en el US Open. Aunque las expectativas al inicio del año estaban centradas en la batalla entre Sinner y Alcaraz, las lesiones de ambos afectaron el desarrollo de la competencia.
Zverev, que se posicionó en la tercera plaza en marzo tras vencer a Djokovic, ha sabido aprovechar la oportunidad, jugando con mayor agresividad y soltura. Este despliegue de juego lo catapultará como el jugador número 30 en alcanzar la primera posición del ranking mundial desde la creación de este honor por parte de la ATP en 1973.


















