Según los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), las remuneraciones registradas aumentaron un 2,6% mensual, frente a una inflación del 1,7%. Entre enero y agosto, los salarios acumularon una suba del 21,5%, apenas por encima del incremento del 21,3% del índice de precios al consumidor (IPC). En la comparación interanual, en cambio, los ingresos avanzaron un 30,4%, por debajo del 33,5% que registraron los precios.
Por sectores, los trabajadores privados registrados tuvieron el mayor incremento mensual, con una mejora del 2,8%, mientras que los empleados públicos registraron una suba del 2,3%. En el acumulado de los primeros ocho meses del año, los salarios privados aumentaron un 20,4% y los públicos, un 23,8%. No obstante, en la comparación interanual, ambos quedaron por detrás de la inflación, con incrementos del 30,4% y el 30,3%, respectivamente.
Las diferencias también se observan dentro del empleo estatal. En agosto, los salarios de los trabajadores nacionales subieron un 1,9%, mientras que los provinciales aumentaron un 2,6%. Desde diciembre, las variaciones fueron del 20,4% y el 23,2%, respectivamente. De esta manera, los ingresos de los empleados nacionales quedaron por debajo de la inflación acumulada, mientras que los provinciales lograron superarla. El indicador del sector público incluye también a los trabajadores de las universidades nacionales.
Al considerar tanto a los asalariados registrados como a los informales, el índice general de salarios avanzó un 2,7% en agosto, acumuló un 25,1% desde diciembre y alcanzó una suba interanual del 35,6%, por encima de la inflación en ambos períodos de comparación.
En este resultado incidieron los salarios privados no registrados, que mostraron incrementos del 3% mensual, el 38,4% acumulado en el año y el 55,4% interanual. Sin embargo, estos datos presentan un retraso metodológico de cinco meses, por lo que no permiten conocer con precisión la evolución más reciente de los ingresos informales durante agosto.
El ministro de Economía, Luis Caputo, destacó la evolución de los salarios privados registrados y señaló que acumularon tres meses consecutivos de crecimiento real, hasta alcanzar su nivel más alto desde enero. También afirmó que, en comparación con diciembre de 2023, los ingresos privados y públicos registraban mejoras reales del 10,4% y el 0,8%, respectivamente.
Esa referencia toma como punto de partida diciembre de 2023, cuando ya se había producido una fuerte aceleración inflacionaria tras la devaluación del 54% aplicada al comienzo de la gestión de Javier Milei. Por ese motivo, la comparación no refleja la evolución salarial respecto de noviembre de 2023, el último mes previo al cambio de Gobierno.
Las mediciones de poder adquisitivo muestran un panorama menos favorable cuando se amplía el período analizado. En la comparación interanual, los salarios privados registrados acumularon una caída real del 2,3%, mientras que los ingresos de los empleados públicos provinciales retrocedieron un 2,7% y los de los trabajadores nacionales, un 5,5%.
La brecha también aparece al comparar los salarios con noviembre de 2023. En ese caso, las remuneraciones privadas registradas se ubicaron un 2,3% por debajo de aquel nivel, mientras que los salarios públicos provinciales acumularon una pérdida del 8% y los nacionales, del 35,7%.
Otra diferencia surge al analizar la evolución de los ingresos frente a distintas mediciones de la inflación. Las estimaciones de una consultora de análisis macroeconómico señalaron que, si se utilizaran las ponderaciones de gastos de los hogares correspondientes a la encuesta de 2017-2018, los precios habrían aumentado cerca de un 23% hasta agosto, frente al 21,3% registrado por el IPC actual. Bajo ese cálculo alternativo, los salarios públicos también habrían superado levemente la inflación, mientras que los privados habrían quedado por debajo.
El análisis también señaló que los salarios privados formales perdieron terreno frente a los precios pese a la evolución contenida del dólar oficial, que avanzó apenas un 4% en lo que va del año.
Así, aunque los datos de agosto muestran una mejora mensual de las remuneraciones registradas, la evolución acumulada y las comparaciones interanuales reflejan que la recuperación continúa siendo desigual. Mientras algunos segmentos lograron recomponer parte de sus ingresos frente a la inflación, otros todavía mantienen pérdidas de poder adquisitivo.


















