El mercado inmobiliario de la Ciudad de Buenos Aires mostró señales contrapuestas en septiembre: aumentaron las operaciones respecto de agosto, pero el número de escrituras quedó por debajo del registrado un año atrás. En total, se concretaron 6.612 compraventas, frente a las 6.998 de septiembre de 2025, lo que representa una caída interanual del 5,5%.
En la comparación mensual, en cambio, la actividad avanzó un 9,2%. Durante agosto se habían registrado 6.055 operaciones, por lo que septiembre sumó 557 escrituras. El monto total involucrado en las transacciones alcanzó los $1.218.610 millones, un 4,8% más que en el mismo mes del año anterior.
Entre enero y septiembre se contabilizaron 48.195 escrituras en la Ciudad, frente a las 49.546 del mismo período de 2025. La diferencia equivale a una baja del 2,7% en el acumulado anual, pese a la mejora registrada en el último mes.
El monto promedio por operación se ubicó en $184.302.881, equivalente a USD 120.106 según el tipo de cambio oficial promedio. En términos interanuales, el valor medio de las escrituras aumentó un 11% en pesos y un 3% en dólares.
La evolución del financiamiento continúa siendo uno de los puntos débiles del mercado. En septiembre se firmaron 1.256 escrituras con hipoteca, un 15,5% menos que en igual mes de 2025. En los primeros nueve meses del año, el total llegó a 7.426 operaciones, frente a las 10.827 del mismo período del año pasado, una contracción del 31,4%.
La presidenta del Colegio de Escribanos de la Ciudad de Buenos Aires, Magdalena Tato, destacó que el registro de septiembre se encuentra entre los más altos de los últimos veinte años y sostuvo que los datos reflejan una demanda sostenida. También señaló que la diferencia del 2,7% en el acumulado debe analizarse frente a los niveles de actividad excepcionales que tuvo 2025.
En cuanto a las hipotecas, consideró que el resultado mensual constituye una señal de recuperación, aunque advirtió que todavía hay margen para ampliar el acceso al crédito. Entre las iniciativas mencionó nuevas líneas hipotecarias con fondos del Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la ANSES y la participación de entidades bancarias. Su alcance, indicó, dependerá de que se ofrezcan tasas accesibles y requisitos razonables.
En ese contexto, las tasas promedio de los créditos hipotecarios UVA descendieron del 8,7% al 7,7% entre julio y septiembre. La reducción fue impulsada por entidades privadas, cuya tasa de referencia se ubicó en el 7,5%, acortando la brecha con la banca pública. Durante septiembre, los desembolsos alcanzaron el equivalente a USD 280 millones, por encima del mes anterior.
Los precios de las propiedades también registraron una suba. En septiembre, el valor promedio de los departamentos aumentó un 0,3% y llegó a USD 2.484 por metro cuadrado. Con este avance, los precios acumularon una mejora del 1,4% en lo que va de 2026. La variación mensual de septiembre fue la más alta del año hasta ese momento, aunque el valor promedio todavía se encuentra un 11,3% por debajo de su máximo histórico.
Según los valores relevados, un monoambiente de 40 metros cuadrados cuesta alrededor de USD 110.000. Para un departamento de dos ambientes y 50 metros cuadrados, el precio promedio es de USD 131.000, mientras que una unidad de tres ambientes y 70 metros cuadrados ronda los USD 180.000.
Las diferencias entre barrios siguen siendo marcadas. Palermo encabeza el ranking de las zonas más caras, con un promedio de USD 3.393 por metro cuadrado. Le siguen Belgrano, con USD 2.907, y Recoleta, con USD 2.688.
En el extremo opuesto, Lugano presenta el valor más bajo, con USD 1.071 por metro cuadrado. Después aparecen Nueva Pompeya, con USD 1.494, y La Boca, con USD 1.621.
Así, septiembre dejó una recuperación de las compraventas frente al mes anterior y una nueva suba de los precios, pero sin revertir la caída interanual de las escrituras ni el retroceso acumulado de las operaciones con hipoteca.


















