El dirigente consideró que todavía existe margen para resolver las diferencias puertas adentro y destacó el peso político que conserva el expresidente dentro del espacio. La expectativa es que ese liderazgo contribuya a acercar posiciones entre los principales referentes del partido. Según planteó, las disputas de la última elección dejaron un desgaste innecesario que el PRO buscará evitar en la próxima contienda.
La estrategia también se apoya en la evaluación de la gestión porteña. Desde el Gobierno de la Ciudad sostienen que la administración de Jorge Macri cuenta con una valoración favorable entre los vecinos y buscan consolidar una agenda centrada en el orden, el cuidado del espacio público y la respuesta a los reclamos cotidianos.
En ese sentido, Quintana señaló que el Ejecutivo realizó más de 350 reuniones con vecinos de distintos barrios. Entre las principales preocupaciones que surgieron en esos encuentros aparecen la higiene urbana, la seguridad y el mantenimiento de la ciudad. Aunque destacó los resultados de las políticas de seguridad, reconoció que todavía persisten demandas en ese terreno.
La limpieza es otro de los puntos que la administración busca mostrar como parte de su gestión. El funcionario aseguró que la situación mejoró respecto del año pasado, aunque admitió que todavía existen sectores con acumulación de residuos. También señaló que los hábitos de los vecinos influyen en el problema, especialmente cuando la basura se deposita fuera de los horarios establecidos para la recolección.
En relación con los contenedores grises antivandálicos, reconoció que su funcionamiento no alcanzó los resultados esperados, aunque evitó calificar la iniciativa como un fracaso. La gestión, según explicó, todavía enfrenta desafíos para mejorar el mantenimiento urbano y sostener las medidas implementadas.
El concepto de orden también atraviesa las políticas impulsadas contra los cuidacoches y los vendedores ambulantes. Desde el Gobierno porteño defienden estas intervenciones como una forma de garantizar el uso compartido del espacio público y permitir que los vecinos puedan estacionar y circular por las veredas sin restricciones.
Quintana sostuvo que la administración debía optar entre mantener la situación existente o impulsar cambios más profundos. Bajo esa lógica, respaldó las medidas contra los trapitos y los manteros, al considerar que buscan recuperar la libertad de circulación y el uso de las calles por parte de los ciudadanos.
El funcionario también cuestionó las interrupciones del servicio de subte durante los conflictos gremiales. En referencia a las medidas de fuerza de los metrodelegados, remarcó que las decisiones judiciales deben cumplirse y advirtió sobre el impacto que los cortes generan en los cientos de miles de pasajeros que utilizan diariamente el transporte público.
En paralelo, el Gobierno porteño envió a la Legislatura un proyecto para modificar el Código Contravencional. La propuesta contempla sanciones más severas para los cuidacoches que actúan de manera organizada e incorpora nuevas figuras vinculadas con fraudes digitales. El argumento oficial es que la normativa vigente quedó desactualizada frente a las modalidades actuales de algunas conductas.
Otro de los ejes destacados por la gestión es la recuperación de inmuebles. Quintana afirmó que desde diciembre de 2023 se recuperaron mil propiedades, una cifra que, según explicó, equivale aproximadamente a un inmueble por cada día hábil de la administración. No se precisaron la ubicación ni el destino de los espacios recuperados.
Con la próxima elección porteña en el horizonte, el PRO busca combinar la defensa de la gestión con una estrategia que reduzca las tensiones internas. La apuesta es evitar una nueva fractura entre Jorge Macri y el sector referenciado en Mauricio Macri y llegar a la campaña con un acuerdo que permita sostener la continuidad del partido al frente de la Ciudad.

















